26/07/2012
(06:00)
Catherine Venusto, una mujer de 45 años, entró ilegalmente en el sistema informático del colegio en el que estudian sus hijos y alteró sus calificaciones. Venusto fue secretaria durante tres años de la oficina administrativa de un colegio del distrito de Northwestern Lehigh, en New Tripoli, Pensilvania (EE.UU.). Conocedora de los sistemas con los que operaban, aprovechó la posibilidad de acceso para cambiar las notas de sus hijos. Cuando fue detenida, aseguró ser consciente de que lo realizado era poco ético, pero no tener ni idea “de que era ilegal”.
El dinero fácil
Venusto ha sido acusada de seis delitos, que podrían suponerle una condena de hasta 42 años de cárcel. Pero más allá de la sentencia, se ha ganado la reprobación de un país, que entiende su acción no sólo como contraria a la ley, sino también contraria al sentido común. ¿Cómo se va a educar correctamente a un hijo si se le enseña que haciendo trampas se obtienen mejores resultados que con el esfuerzo? Sin embargo, quizá las críticas no sean las más acertadas porque, como señala Antonio Labanda, psicólogo educativo y director técnico de EOS, estamos viviendo en una sociedad que promueve los mismos defectos que critica. “Desde muchos medios de comunicación, y en especial los televisivos, se aboga por el dinero fácil, por la falta de educación y por conseguir las cosas sin esfuerzo”. Con ese telón de fondo, no es extraño que este tipo de conductas se vean como pequeños atajos sin importancia, que además, afirma Labanda “han sido comunes en una sociedad que en los últimos años ha conseguido las cosas más fácilmente de lo que hubiera sido deseable”.
Estas actitudes acaban generando, asegura Labanda, un doble problema. Porque si por una parte se está transmitiendo el mensaje de que no hace falta ningún esfuerzo para alcanzar las metas, por otro se está sobreprotegiendo a los hijos. Y con ello conseguimos “que los chicos carezcan de responsabilidad, de autonomía y de autoestima. Al final, acaban pensando que es mejor no hacer nada porque ya lo harán los padres y porque ellos no saben hacerlo. En otras palabras, educamos a los hijos sin las armas necesarias para que se enfrenten al día a día“.
Sin embargo, encontramos numerosas excusas para justificar estas acciones. La más habitual consiste en ponerles las cosas sencillas a los chicos porque, “con lo difícil que está la vida, no quiero que sufran. Ya tendrán tiempo de pasarlo mal”. Pero la vida, afirma Labanda, requiere precisamente de pruebas que superar. “Si no se sufre y no se aprende, no se adquieren las herramientas necesarias para enfrentarte a situaciones negativas. Es importante que los chicos adquieran habilidades sociales y refuercen su autoestima, pero eso requiere trabajo”.
42 años de cárcel
Labanda percibe, no obstante, signos de cambio en nuestra sociedad. “Hace unos años preguntabas a un alumno de 14 años acerca de sus expectativas y contestaba que esperaba trabajar allí donde se ganase más dinero. A lo mejor podía entenderse en chicos de 14, que eran más niños, pero los de 16 y de 18 te decían lo mismo. Y eso no es saludable. Lo importante son los proyectos y los valores que tienes y luego vendrá lo demás. El dinero no debe ser el primer punto de la pirámide”. Pero estas actitudes están mitigándose, asegura Labanda, quizá como consecuencia de los momentos convulsos que estamos viviendo.
Venusto, sin embargo, deberá enfrentarse a algo más complicado que la reprobación social. Según la portavoz de la Fiscalía del Distrito, Debbie Garlicki, la madre infractora podría ser condenada a una pena de prisión de hasta 42 años de cárcel. Ciertamente, lo que hizo es un muy mal ejemplo, pero también se preguntan muchos de sus conciudadanos si la pena guarda alguna proporcionalidad con la infracción, y si este tipo de sanciones tan duras realmente contribuyen a mejorar la sociedad.
LA OPINIÓN DE LOS LECTORES
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COMENTARIOS
6j a ortetxo i armaza 28/07/2012 | 20:07
La vida de hoy no pasa por el estudio, sino por el talento. Los esfuerzos no aseguran triunfos, el talento sí; y si acaso lo que se observa es una mezcla de esfuerzo y talento el éxito es descomunal y ni duda quepa que los números que se manejan en la gestión retributiva son de escalofrió. Leo, Cristiano, Rafa, Fernando, Paul, Shakira, Madonna, Julia, Serena y Meryl no aprobarían con excelencia un examen de ninguna materia de bachillerato; podría animarme a decir que culturalmente limitados son; pero todos coincidiremos que representan el esfuerzo titánico. Para llegar a donde están renunciaron a tantas horas de sueño y de fiesta que ningún asalariado lo digeriría con facilidad. Prudente entonces escribir que es injusto marcarlos como seres de logros fáciles. Expresado lo anterior entiendo debo redactar que la conducta de Mrs. Venusto apenas si es, consecuencia de la ignorancia y facilidad de acceso a un sistema que ella desde sus limitaciones no entiende ni cómo concepto y menos cómo principio a respetar. Uno de los temas pendientes en las sociedades anglosajonas es comprender que la libertad es un tiempo de la educación, no una concesión constitucional.
5quintan 26/07/2012 | 18:54
Desde luego si comparamos con De Juana Chaos, el Rafita, el de la Catana, los de D. Publio y demás asesinos que están libres por aquí, si que parece desproporcionada la condena, pero es que en España somos más guay y no castigamos tanto a los delincuentes, pobrecitos ellos.
4junade 26/07/2012 | 12:16
La excusa de Telecinco y el resto de televisiones ya no es válida, hace años que sabemos de esa miexx y el que quiere ya sabe como liadiarla, eso si, el que no quiere aun la usa como excusa.
Esta exseñora se merece que la señalen con el dedo el resto de su vida por anormal y seguro que así la ocurrirá en su barrio
3observador 26/07/2012 | 10:54
Aquí se es más tosco, como ese del equipo de Ana Mato, Javier Castrodeza que presiona al profesor para que de matricula de honor a su hijo en la universidad.
Dicen que los jóvenes son indolentes. ¡Teniendo a Telecinco que ensalza la necedad, la tontería y lo chabacano, eso lo unes a muchas declaraciones de jugadores y entrenadores extranjeros que hablan fatal el español y que los jóvenes ven con mucho interés...
Mal vamos.
2tonino1962 26/07/2012 | 09:43
Totalmente de acuerdo con el señor Labanda. Estamos en una sociedad que parece primada por el espectáculo y la falta de esfuerzo.¿Cómo se va a educar a un niños en que estudie cuando ve a futbolistas o personajes televisivos que sin tener la mas mínima preparación,cuando no son mas que vagos y analfabetos, son tratados como ejemplos a seguir?No hay mas que ver algunos programas de televisión,donde esos personajes son seguidos por multitud de espectadores.Son la ley del mínimo esfuerzo,premiado por el circo mediático creado por especuladores intelectuales.¡Vergonzoso!