18/05/2012
(06:00h)
“Los efectos de una reforma educativa no se notarán hasta dentro de 20 años, pero si se hace bien habrá un beneficio inmediato: generará confianza, en la ciudadanía y en los mercados, que es lo que más necesitamos”. Es lo que opina Antonio Cabrales, catedrático de economía de la Universidad Carlos III de Madrid, que presentó ayer, junto a Antonio Ciccone, doctor en economía de la Universitat Pompeu Fabra, un manifiesto de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA), firmado por más de treinta expertos del ámbito académico, que busca mejorar el rendimiento de la educación en España.
El manifiesto, que incluye ocho propuestas para mejorar el sector educativo, aboga por un sistema con autonomía y control externo de resultados, que tenga en cuenta las necesidades específicas de los alumnos, “uno de los retos más importantes”, y evalúe el comportamiento de profesores, centros y estudiantes.
Un sistema más exigente y responsable
Cabrales ha explicado a El Confidencial que “el mensaje central” del manifiesto es que todas las medidas que se tomen deben ir encaminadas a dar más autonomía a los centros y los poderes educativos, y deben exigir responsabilidades “para que los actos tengan consecuencias”. En ese sentido, los firmantes del manifiesto piden un mayor control sobre los profesores y los alumnos.
La escuela española tiene muchos problemas derivados del mal comportamiento de los alumnosSegún Cabrales, “sería útil que el comportamiento y la disciplina de los alumnos tengan consecuencias”. El manifiesto propone en concreto que al final de la educación primaria y secundaria se establezcan pruebas estandarizadas “cuyos resultados tengan efectos académicos”. También insiste en la necesidad de reforzar la autoridad del profesorado, dado el “nivel preocupante de mal funcionamiento debido a problemas de comportamiento” de la escuela española.
Respecto al profesorado, los firmantes creen que se debe identificar a los buenos y malos profesores, midiendo el rendimiento de los mismos. Cabrales ve necesario incentivar al profesorado, mediante promociones y ascensos de categoría, para evitar, tal como explica el manifiesto, que la carrera de los profesores y los directores de centro “dependa exclusivamente del mero paso del tiempo y de su participación en actividades formativas regladas”.
Hay métodos ampliamente estudiados para evaluar adecuadamente al profesoradoLa evaluación del profesorado es un tema controvertido, que levanta ampollas en los países en los que ya se aplica, como Estados Unidos y Reino Unido. Una de las críticas principales reside en la idea de que los profesores hacen trampa, elevando artificialmente la nota de sus alumnos, y se centran más en que obtengan buenos resultados en las evaluaciones externas que en el propio aprendizaje. Cabrales es muy claro al respecto: “Negarse a hacer una evaluación porque los profesores puedan hacer trampas es como no hacer exámenes a los estudiantes porque van a copiar”. En ese sentido, el catedrático explica que hay métodos ampliamente estudiados para evaluar adecuadamente al profesorado, reconociendo su valor añadido, no limitándose a ver si tienen malos o buenos estudiantes.
Las reformas necesarias no están reñidas con los ajustes
Conseguir mejores resultados académicos no está ligado a mayores presupuestosAunque el manifiesto apunta a la necesidad de incentivar las inversiones para mantener las tasas de escolaridad de los más desfavorecidos –pues a la larga repercuten en el descenso del fracaso escolar y el paro–, Cabrales, en referencia a los ajustes presupuestarios en educación previstos por el Gobierno, ha explicado en la presentación del manifiesto que conseguir mejores resultados académicos no está ligado a mayores presupuestos. Según el catedrático, no basta con gastar más dinero, pues "la inversión en el sistema educativo no es determinante en el resultado", ya que exigir mayor disciplina a los alumnos y pedir responsabilidad a los profesores “no cuesta dinero”. En este sentido ha recordado que en España en el periodo 2000-2009 se realizó un importante incremento en el gasto en educación, que no se reflejó en los resultados del Informe PISA de 2009. No hubo ninguna mejora.
Durante la presentación del estudio, Ciccone ha recordado que el sistema español es muy rígido y que la educación no se adapta a las necesidades de los alumnos que están poco motivados por los programas, como consecuencia repiten curso en un porcentaje mucho más alto que en el resto de Europa. Además, la mayoría de los repetidores terminan por abandonar los estudios.
El único aspecto del sistema educativo español que parece estar funcionando, tal como explica el manifiesto, son los programas de refuerzo destinados a alumnos con necesidades especiales, así como las clases compensatorias para los alumnos con más dificultades. Justamente los programas más afectados por los últimos ajustes presupuestarios. Cabrales cree que la decisión de dejar de lado las clases compensatorias no es de la administración, “sino de los profesores e institutos” que dado el aumento de horas lectivas deciden, precisamente, no ofertar este servicio. En opinión del catedrático “la administración debería interceder para que esto no pase”, pues aquello que funciona no debería verse afectado por los recortes.
Menos recursos para la universidad, más para la FP
Es necesario gastar más dinero en la FP, pero éste se debe transferir de la universidadOtro de los puntos en los que insiste el manifiesto, y que se lleva repitiendo a modo de mantra hace más de una década, es en la necesidad de fortalecer la Formación Profesional. Cabrales piensa que “no hay más remedio que aumentar los recursos”. Es necesario gastar más dinero en la FP, pero éste se debe transferir de las facultades y escuelas. Cabrales es claro al respecto: “Estamos invirtiendo de forma excesiva en la universidad y de forma insuficiente en FP”.
Si se retira financiación a las universidades, ¿cómo afrontarán su futuro? Cabrales cree que el mensaje "autonomía y rendición de cuentas" también es válido para los centros universitarios, que deben competir para conseguir fondos en función de los resultados académicos, de investigación y laborales. Sólo así se logrará la tan ansiada excelencia.
Una vez presentadas las medidas, alguien tendrá que decidirse a aplicarlas. Cabrales cree que la mayor parte de los planteamientos propuestos no son difíciles de asumir por todos los perfiles ideológicos y lanza un mensaje a los políticos: “Entre los firmantes del manifiesto me consta que hay votantes de todos los partidos. Si hemos sido capaces de ponernos de acuerdo sería lamentable que los políticos no lo hicieran”.
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COMENTARIOS
9TeresaCL 19/05/2012 | 22:25
La falta de autoridad de los profesores y la de disciplina por parte de los alumnos es determinante en el aprovechamiento del tiempo lectivo y en el consecuente fracaso escolar. A todo esto se debe añadir: la falta de implicación de los padres, que solo acuden a los centros a llamar la atención al profesor que cometa el más mínimo desliz, la falta de liderazgo de los directores de muchos centros a los que no se les exige resultados al finalizar sus mandatos y se les renueva en el cargo, la escasa preparación pedagógica de muchos profesores que aburren a las piedras, el elevado número de interinos ocupando vacantes todo el curso sin haber superado las pruebas de aptitud que se supone que es aprobar una oposición, ...etc. Bien, pues todo esto se puede mejorar sin gastar un solo euro más. Simplemente con una Administración educativa que tenga claro que es por ahí por donde hay que empezar y que lo haga sin complejos, con firmeza, exigiendo a cada uno lo suyo, haciendo campañas dirigidas a las familias para que se responsabilicen de la educación de sus hijos y dignificando la profesión docente, incentivando el acceso a ella de los mejores y dotarles de medios y una buena retribución.
8UnPocoDeAutocritica 18/05/2012 | 21:02
#7 Lo que dicen estos señores es criticable, como casi todo, y habría que leer en detalle el documento. Me sorprende la afirmación de que a la universidad le sobran recursos [está financiada de forma paupérrima]. Otra cosa es que se puedan cerrar carreras inútiles, pero eso que se ahorra habría que gastarlo en carreras productivas [ingenierías] y en evitar que se nos vayan los buenos profesores y los alumnos.
Ahora bien lo que dice vd, me parece bastante más criticable que lo que dice Fedea. Lo de que la evaluación sólo la pueden hacer los alumnos es de risa. Es una afirmación carente de todo rigor científico. Si quiere usted decir que es uno de los factores fundamentales, en eso podremos estar de acuerdo.
Ahora bien, lo que ya me ha parecido inaudito es lo de "seres humanos solo aprendemos lo que nos interesa y con el perdón la educación actual nos aburre." Bueno, pues a mí la educación actual no me aburre y desde luego en su día aprendí cosas por responsabilidad y no por interés, cosa que creo además que es muy sana. Aplicando lo que usted dice deduzco que no soy un ser humano. ¿Qué será más probable? ¿Que yo no sea un ser humano o que usted no tenga razón en lo que dice?
7j a ortetxo i armaza 18/05/2012 | 18:05
Leí con detenimiento el reportaje a Don Antonio Ciccone y a Don Antonio Cabrales. Todo indica que se trata de eximios profesionales, pero de limitados pedagogos. No me alarmo, porque el drama de la educación universitaria se desata desde la estadística que marca inclemente que el 92 % de los eminentes catedráticos no leyó jamás un texto referido a eso que se llama pedagogía. Y eso en el reportaje se nota y a gritos, pues los exponentes de la tesis ignoran que: 1.- La disciplina, no se enseña en las aulas, sino en el hogar y como de ello nadie se ocupa, porque la gran mayoría la confunde con obediencia, así vamos; 2.- La evaluación de los profesores, no puede pasar por sistemas susceptibles de ser manipulados. El diagnostico de si un sujeto es un buen o mal docente, deberían darlo los alumnos, que son los únicos que pueden informarnos acerca de su utilidad. 3.- El diseñar sistemas que hagan de los profesores unos personajes exigentes, no va, porque los alumnos se burlaran de esa exigencia y hallaran el modo de ignorarla. Para terminar entiendan de una vez por todas que los seres humanos solo aprendemos lo que nos interesa y con el perdón la educación actual nos a…burre.
6esba 18/05/2012 | 17:16
La disciplina escolar en España ha sido muy blandengue, más por un falso enfoque de libertad que los socialistas quisieron inyectarle a la niñez y a la juventud. Error garrafal, .... y la consecuencia ha sido justo lo que se vive en las calles con los jovencitos universitarios sin un gramo de valores sociales, éticos; mal educados e indisciplinados. Estos son los monstruos que ha generado el socialismo a España.
Soy profesora con más de 20 años de experiencia y estoy segura que poner límites en la conducta de los niños y jovenes ayuda a su sano crecimiento y crear hombres de bien que tanto necesita la España de este momento. España es más fuerte que la situación en la que los dejó el zapaterismo, pero saldrán adelante muy pero muy pronto.
5gata 18/05/2012 | 16:42
Mire Persec, el problema de tanto dinero invertido en educacion el el periodo que usted dice es que se uso para hacer de dos puestos de trabajo, tres. A su vez mucho listillo aprovecho a tener mas vacaciones pues se sustituian los profes con facilidad. Nunca hubo en la historia tanto profesor con bajas por depresion que en los ultimos 8 años. En cuanto hay "pasta", se abusa. Esto entre otros motivos igual de torticeros, claro. A los alumnos, que les den.
4persec 18/05/2012 | 13:44
"En este sentido ha recordado que en España en el periodo 2000-2009 se realizó un importante incremento en el gasto en educación, que no se reflejó en los resultados del Informe PISA de 2009. No hubo ninguna mejora. "
En ordenadores para jugar. ¡Qué alegría me llevé cuando a mi hijo, en primaria, se le rompió la pantalla del ordenador que tan alegremente le dieron en la escuela! [La alegría fue porque ya no estaría tanto tiempo enganchado, no por el estropicio en una parte de nuestros impuestos que pudieron aprovecharse de mejor forma]
3hormiga 18/05/2012 | 10:29
lo que estamos creando es un sistema de vagos mal educados en su gran mayoría y el problema es el sistema en su conjunto, la mala educación y la falta de respeto es un tema de educación en valores por parte de las familiar y por el otro lado está el tema de los profesores que en su gran mayoría no demuestran su valía con enseñantes, sino como opositores y eso está reñido en la mayoría de las ocasiones con el saber transmitir conocimientos, pues no todos son capaces de enseñar, en muy importante saber transmitir al alumno unos conocimientos, y buenos hay pero muy muy poquitos...
2Gattuso 18/05/2012 | 09:56
Estamos recogiendo las consecuencias de una sociedad que identificado la disciplina como valor con la represión, fruto de los complejos que arrastramos por nuestro pasado. Y este enfoque ha sido acogido por una izquierda sociológica y política que ha demostrado carecer de talento y capacidad, y ha andado sobrada de dogmas infantiles e irreales que estamos pagando muy caro. Es que, además, son muy blanditos...