04/05/2012
(06:00h)
Los lugares comunes son una constante en la dialéctica de las madres. ¿Cuántas veces hemos escuchado frases como “te voy a lavar la boca con jabón” o “tengamos la fiesta en paz”? Son clásicos básicos de las madres españolas que la periodista Amaya Ascunce ha estado recopilando durante tres años en su blog Cómo no ser una drama mamá. El éxito de la página, dónde miles de hijos españoles se vieron reflejados, ha llevado a la publicación de un libro con el mismo nombre (Planeta), que recopila las “101 frases de tu madre que juraste no repetir”. Ascunce ha elegido para El Confidencial las diez frases de su madre que más le han marcado, consejos que a veces son útiles, pero muchas otras veces no. Su madre aún la llama para quejarse de ciertos pasajes del libro.
1. “No te asomes a las ventanas”
Esta frase es toda una tradición en la familia Ascunce. “Mi hermana y yo siempre nos lo decimos cuando nos despedimos”, cuenta la autora, que ha elegido este “concepto absurdo” para abrir el libro. Su madre lo utiliza en cualquier situación, aunque hay una explicación: “Una tía mía tenía mucho vértigo y la frase se quedó para siempre”. En su caso sólo piensa utilizar el consejo con sus hijos “en caso de tornado, huracán, tsunami, plaga de langostas y juicio final”. En el libro el psicólogo Javier Urra explica que la frase no es del todo absurda: “A veces a los niños hay que asustarles con los riesgos, aunque no siempre van a comprenderlo”.
2. “Por si acaso, nena, por si acaso”
“Es un concepto que se me ha quedado”, explica la autora, que reconoce llevar siempre tabaco de sobra “por si acaso”, y guardar en casa café y galletas de emergencia. “El maletero de mi coche podría salvar la vida a una familia en caso de desastre natural”, ironiza en el libro. Su madre la utiliza “constantemente” y, en esta ocasión, la frase perdurará en el tiempo, pues cree que no va poder evitar usarla con sus hijos.
3. “Retírate el pelo de la cara”
“Tengo 33 años y, a día de hoy, me retiro el pelo de la cara para no oírla”, explica Ascunce. Ayer estuvo presentando el libro y antes de salir de casa recibió otra vez el consejo cuando llamó a su madre. “Lo dicen muchas madres”, apunta, y es algo irrelevante. ¿Perdurará el consejo? “Hay miles de cosas en la vida más importantes y no pienso perder mis fuerzas en eso”.
4. “Si te tragas un chicle, se te van a pegar las tripas”
Ascunce explica que esta frase le aterrorizaba, y se pasaba noches enteras sin dormir pensando que se le iban a pegar realmente las tripas. Había artículos especialmente peligrosos: “Siempre me tragaba los chicles de los chupa-chups Kojak y lo pasaba fatal”. Rocío Ramos-Paul, más conocida como supernanny, explica en el libro que “si se abusa de la amenaza, ésta deja de tener efecto”.

5. “Los cromos que regalan en la puerta del cole llevan droga”
Esto más que un lugar común es una leyenda urbana, que se extendió con fuerza en España en los años 90. Ascunce cree que su madre se lo decía sólo para no tener que comprarle más cromos: “La reina del marketing, ésa es mi madre”.
6. “Tómate el zumo rápido que se le van las vitaminas”
Se trata de una frase muy extendida, y muchos siguen tomando el zumo con la mayor presteza posible. La autora reconoce que tomar zumo le provoca estrés, se indigesta por tomarlo tan rápido y no disfruta de él. Lo cierto es que el zumo se oxida en contacto con el aire, la vitamina C se estropea muy fácilmente, y pierde parte de sus propiedades; pero no es algo tan inmediato como para darse prisa ni estresarse.
7. “Nena, come zanahorias, que es bueno para la vista”
Ascunce cuenta en el libro que su merienda durante años incluía una zanahoria, y aún así tiene miopía y, de regalo, un odio tremendo a este vegetal. La autora asegura en el libro que las zanahorias no sirven para nada. Lo cierto es que son una importante fuente de vitamina A, que es esencial para disfrutar de una vista saludable. De hecho, su ausencia puede provocar ceguera. Eso sí, la vitamina A está en muchos otros vegetales y en ningún caso sirve para mejorar la vista, sólo para mantenerla, y la miopía no tiene nada que ver con su consumo.
8. “Algo habrás hecho tú”
La escritora lo tiene claro: “Una drama mamá nunca te defiende”. Deja claro que su madre nunca le dio la razón frente a otros, “siempre pensó que era la culpable”. Ascunce reconoce que utilizará las frases con sus hijos cuando “realmente hayan hecho algo”, no por sistema. Jo Frost explica en el libro que “si castigas a un niño repetidas veces por algo que no ha hecho tendrá todo el derecho del mundo a sentirse perseguido y empezará a mentir”.
9. “Los mejores disfraces son los que te haces tú misma”
Esta frase es, tal como reconoce la autora, “una de las que más éxito ha tenido en el blog”. El recuerdo es una mezcla entre lo traumático y lo cómico: “De pequeña mi madre me disfrazó de elefante, de judía ortodoxa, de código de barras... Mis primas iban de princesas y yo de basura”. A sus hijos piensa comprarles disfraces aunque tenga que pedir un crédito.
10. “No me, no me, que te, que te…”
Esta frase en boca la madre de Ascunce indicaba una situación “realmente peligrosa”, pues la pronunciaba cuando estaba a punto de salirse de sus casillas, es decir, “con bastante frecuencia”. “Siempre quedaba inconclusa”, explica en el libro, “porque había que ser un niño muy tonto para preguntarle a tu madre como terminaba”.
LA OPINIÓN DE LOS LECTORES
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COMENTARIOS
4Juan azaceta 04/05/2012 | 20:20
La desesperación creciente de mi madre se medía por las siguientes frases: 1.- Mira que es cosa. 2.- Mira que es disgusto. 3.- Me estáis matando a disgustos ,y 4.- ¿ Dónde encontraré un Rincón para morir?
3memoloamimismo 04/05/2012 | 12:35
Pues mi madre no decía ninguna de estas cosas, pero sí decía todo el rato haciéndose la víctima "claro, como en esta casa soy un cero a la izquierda", y también decía "¡esto va a dar un giro de 360º!" y mis hermanos y yo nos partíamos, porque quería decir un giro de 180º [si giraba 360º en realidad volvía al mismo sitio].
2Amigo Sancho 04/05/2012 | 10:08
Muy incompleta la lista, a esos dichos se han incorporado otros ya clásicos tipo: 'Yo soy la única que mando aquí', 'Ahora la casa es nuestra y hago lo que me da la gana' o 'Como tu padre no paga no podemos'.
1paloma 04/05/2012 | 09:06
Me encanta, verdaderamente me siento identificada.....lo curioso es que tambien se lo oigo decir a mis hijas....todo se repite. y no por eso somos ni mejores ni peores...no hay nada mas horrible que pensa que tu vas a ser mejor que tu madre....ella siempre me decia: como me ves, te veras.....nada mas cierto. y estoy muy orgullosa de haber tenido la madre tan maravillosa que Dios me dio