Mi tía, hermana pequeña de mi madre, vivía en nuestra casa durante temporadas y una de sus herencias fueron sus discos. De ellos recuerdo especialmente a MC5 y The Sweet. En mi casa solo se oía rock and roll de los 50 y primeros 60 o música sudamericana, así que sus discos nos llamaba enormemente la atención, por las pintas y la energía de las canciones sobre todo. MC5 hicieron que los Beatles me parecieran blandos o que los Stones no tuvieran suficiente filo para mi. Y los capullos metieron una versión del Tutti Frutti de Little Richard para que picara el anzuelo bien hasta el fondo. Y lo hice...
Alice Cooper Band - Love It To Death (1971)
Nací a mediados de los sesenta y muchos de los discos que me gustan de la década de los 70 lo hacen porque apelan directamente a mis gustos e impulsos preadolescentes. Este es uno de ellos. Uno de esos discos enormes que o los vives en su momento o te pasan totalmente inadvertidos. Tiene de todo, himnos, rockanroles facilones, hits redondos y hasta alguna que otra ida de olla, ¡redondo, redondo!
Todd Rundgren - Something Anything (1972)
Descubrí a Todd Rundgren con los Nazz, cuando era considerado como un aspirante a guitar hero, la respuesta americana a Jeff Beck. Con este disco Todd se salió. Es un disco doble en el que el propio Rundgren toca todos los instrumentos en tres de las cuatro caras. Tiene alguna de las canciones definitivas de su carrera y es el disco perfecto para empezar a disfrutar de su obra, que es muy larga e interesante. Sofia Coppola tuvo el buen gusto de incluir algunas de sus canciones en Las Virgenes Suicidas.
Paco de Lucia - Almoraima (1976)
Paco de Lucía juega con la magia y la intensidad de una forma que me llega profundamente. Siempre está buscando nuevos caminos y a la vez es muy respetuoso con la tradición, pero a su manera y sin rendir nunca cuentas a nadie. Una pura contradicción que funciona. Para mí está por encima de todos los rockeros españoles de los 70 y este disco, empezando por su imagen en la portada, es el ejemplo. Lo oigo para relajarme o en mañanas de primavera en las que me gusta dar la nota con la ventana abierta.
Queen - Sheer Heart Attack (1974)
Queen me flipaban y la verdad es que aún lo hacen. Imagino que mi amor por los Queen de los 70, o por la ELO, es lo que impide que algún día llegue a ser alguien realmente “cool”. El rollo sinfónico nunca me llegó, la cosa iba por barrios. Pero que le vamos a hacer, a mediados de los 70 Queen y los Who me parecían las mejores bandas de rock de mundo. La verdad es que aún me lo siguen pareciendo.
Larry Jon Wilson - New Beginings (1975)
Este es un descubrimiento mas reciente. Hace unos años me dio por el "country soul”, algo así como canciones country con ritmo de soul, y en la búsqueda llegué a este tipo, autentico olvidado que dejó su trabajo como químico para dedicarse a la música en plan órdago. Perdió. Sacó cuatro discos en los 70 y en el 80 dejó la música y volvió a su antíguo trabajo. Tiene el mérito de ser tan personal cantando y tocando la guitarra que resulta casi imposible hacer una buena versión de sus canciones. Conocerle me ha hecho darle muchas vueltas a lo fácilmente que pasa el talento inadvertido y la cantidad de joyas que me estoy perdiendo. Ultimamente dedico mucho tiempo a buscar gemas oscuras que escaparon del radar de la prensa en su momento.
Ted Nugent - Free-for-All (1976)
La escalada que empezó con MC5 acabó con Ted Nugent, macarreo de Detroit con taparrabos, y esto hace subir el medidor del “anti-cool” hasta la zona roja, ¡alerta! No se porqué pero él y Rory Gallagher se convirtieron es mis guitarristas setenteros favoritos, supongo que porque sudaban más que el resto. Me los sigo poniendo junto a Fu Manchu, Blue Oyster Cult o Black Sabbath en una lista de reproducción del Ipod que llamo Dogtown, hard-rock y stoner para patinar.
The Stranglers - Rattus Novegicus (1977)
Los Stranglers fueron, junto con Devo, los que me hicieron empezar a ver la música de otra manera. Recuerdo que musicalmente me costaron bastante en su momento. Había algo que me atraía enormemente de ellos y me esforcé hasta que se convirtieron en mis favoritos de la época y en los que me llevaron a otro tipo de grupos que no estuvieran basados en la música de raíces americanas. Los Stranglers han sido muy copiados o plagiados en años posteriores, pero curiosamente nunca han alcanzado el éxito que sí han conseguido algunos de sus “seguidores”. Muy frikis.
AC/DC - Let There Be Rock (1977)
Me gusta el rock and roll en plan bronca, sudoroso, simple y cuanto más cazurro mejor y estos son los reyes seguidos de cerca por los Pirates y Rose Tattoo. Cuando murió Bon Scott dejé de seguirles la pista y de oir tanto hard-rock hasta el final de los 90. Como no tuve la suerte de verles a final de los 70 en un garito, dudo que vaya a verles a ningún estadio, pero aún así sus discos de los 70 los oigo constantemente. Me acabé pillando una guitarra Gibson SG como la de Angus...
Magazine - Real life (1978)
A partir del 78 tuve un cambio de rollo. Howard Devoto dejó los Buzzcocks y con unos toques de Bowie, algo más de experimentación y un poco menos de punk sacó este clásico gracias al que descubrí a John McGeoch y a otra forma de tocar la guitarra. No han sido muy bien tratados por la posteridad y me da la impresión de que muchos de los méritos que merecían tanto ellos como Wire se los acabó llevando Joy Division, cuestión de karma o de magnetismo de sus cantantes, supongo. Es un disco transgeneracional que se ha convertido en uno de los favoritos de mi hija mayor.
Elvis Costello & The Attractions - This Year’s Model (1978)
Este es mi disco definitivo de la new wave inglesa. De pronto en 1978 todo lo anterior me pareció viejo, imagino que con 13 o 14 años pasan estas cosas. Lo he oído un millón de veces y por su culpa he “compuesto” su Night Rally dos o tres veces a lo largo de estos años, creo que tendría que dejar de oírlo tanto... Los Attractions son junto con los MGs de Booker T y la Credence Clearwater Revival la plantilla que uso de referencia para hacer sonar a banda a todos los grupos en los que toco.
The Clash -London Calling (1979)
Con London Calling los 80 empezaron arrasando. Hasta entonces y durante unos años estuve totalmente conectado con la música del momento y disfrutaba practicamente todo lo que llegaba de Inglaterra, especialmente los Clash, los Jam, Boys, los Specials y todo el revival mod. Luego y poco a poco todo empezó a diluirse y excepto los Cramps, prácticamente todos los grupos que me gustaban empezaron a decepcionarme. Hacia el 82 todo empezó a cambiar, imagino que sería cosa de la edad, ya me acercaba a los 18 y me retiré a las catacumbas.