La Comunidad

En Titania Compañía Editorial, S.L., como editora de los medios y canales de comunicación que pone a su disposición, creemos en la libertad de expresión y en la aportación de los lectores para crear y enriquecer los temas de actualidad que tratamos. Por ello, ponemos a su disposición La Comunidad, plataforma adicional y supletoria, a la cual podrá acceder, previo registro, para comentar u opinar sobre temas de actualidad, así como el canal de comunicación directo con el la entidad editora a través del foro interno. La Comunidad quiere ser punto de encuentro donde poder compartir información y opinión.

Titania Compañía Editorial es la propietaria y titular de la plataforma denominada La Comunidad ostentando sobre ella todos los derechos de propiedad industrial e intelectual. A través del acceso a La Comunidad, la entidad le confiere una licencia de uso no exclusiva, intransferible, no sublicenciable durante el plazo en que se encuentre operativa la cuenta, sobre toda la información y contenidos disponibles. Por tanto, en ningún caso, se entenderá que el hecho de permitirle el acceso a La Comunidad implica una renuncia, transmisión, licencia o cesión, total ni parcial, de dichos derechos, por parte de la entidad editorial.

Por su parte, como usuario registrado, confiere respecto de la información y contenidos que publique en La Comunidad, una licencia no exclusiva, transferible y sublicenciable, durante el plazo en que se encuentre operativa su cuenta de usuario. En todo caso, la eliminación de su cuenta personal como usuario, no llevará aparejada la eliminación de los contenidos e información relacionada en el presente, en el caso de que la misma se encuentre reproducida, salvo los contenidos que, siendo perjudiciales, bien para los medios y canales de comunicación titularidad de la entidad, bien para terceros, hayan producido un daño como consecuencia de un abuso o un acto no permitido.

Las presentes condiciones regulan el acceso, navegación y uso de La Comunidad accesible a través de los distintos medios y canales de comunicación. Del mismo modo, se regulan las responsabilidades derivadas de la utilización de sus contenidos así como la política que rige en materia de privacidad y seguridad de la información personal.

La Comunidad va dirigida exclusivamente a lectores mayores de catorce años, por lo que para solicitar el alta como usuario de la misma, debe además de cumplir con el requisito precedente, tener plena capacidad y ser consciente que, en el momento de la aceptación, declara haber leído las presentes condiciones, estando plenamente de acuerdo con todas y cada una de las mismas.

La entidad editora, una vez que complete, de forma veraz, los campos al efecto -siendo todos ellos obligatorios- y acepte expresamente las presentes condiciones, efectuará un filtrado de dicha información, remitiéndole correo electrónico confirmando su alta. En todo caso, Titania Compañía Editorial se reserva el derecho de admisión y concesión de acceso a la misma.

Se entenderá que se encuentra aceptada la solicitud de acceso y, por tanto, el otorgamiento como usuario registrado de La Comunidad, una vez efectuado el filtro de admisión, junto con la activación de la cuenta de usuario a través del enlace inserto en comunicación electrónica -correo electrónico- remitido a la dirección electrónica suministrada como persona solicitante. Dicho acceso será activado y gestionado desde la constancia efectiva de la aceptación.

Titania Compañía Editorial se reserva el derecho de aceptar o rechazar cualquier solicitud de acceso a La Comunidad, en base a los siguientes extremos, a saber:

  • Compruebe que sus datos facilitados son contrarios a la verdad y/o inexactos.
  • Considere que la solicitud formulada, bien no se ajusta a los términos recogidos en las condiciones de registro, bien dañe o pueda dañar la imagen corporativa de la entidad o de los medios o canales de comunicación o fuese contraria a los propósitos perseguidos por la misma.
  • Aquellas circunstancias que sean contrarias a las presentes condiciones o la normativa legal aplicable en el momento en que se produce la solicitud y aceptación.
  • La comprobación de información de nuevas altas que pudieren tener relación o sospechas con usuarios cuyas cuentas han sido suspendidas al incumplir las normas de participación.
  • Cualesquiera otra circunstancia que, a criterio de la entidad editora, pueda suponer la no aceptación de la solicitud de registro y/o acceso.

Para promover y mantener ese ambiente de intercambio útil y libre de opiniones, hemos establecido un conjunto de normas sencillas que tienen como objetivo garantizar el desarrollo adecuado de esos debates. Su no cumplimiento supondrá la eliminación del comentario, o incluso la expulsión de La Comunidad en caso de actitudes reiteradas que desoigan avisos previos.

  1. No admitimos insultos, amenazas, menosprecios ni, en general, comportamientos que tiendan a menoscabar la dignidad de las personas, ya sean otros usuarios, periodistas del medio o canal de comunicación o protagonistas de los contenidos. Tampoco permitimos publicaciones que puedan contravenir la ley o falten gravemente a la verdad probada (o no) judicialmente, como calumnias, injurias o promuevan actitudes violentas, racistas o instiguen al odio contra alguna comunidad.
  2. No admitimos publicaciones reiteradas de enlaces a sitios concretos de forma interesada. Consideramos que no aportan nada al resto de los lectores y son prácticas que consideramos spam, ya que el espacio de los comentarios no puede servir como promoción de blogs personales u otros proyectos. Sí aceptamos cualquier clase de enlace que amplíe, puntualice o enriquezca la información sobre la que se debate, y que resulte por tanto útil para todos los lectores.
  3. No admitimos la publicación de datos personales (números de teléfono, direcciones postales, direcciones de correo u otros relacionados.) Entendemos que es información que puede provocar problemas a quien la publica o a terceros (no podemos saber a quién pertenecen esos datos).
  4. No admitimos que una misma persona tenga varias cuentas activas en esta comunidad. En caso de detectarlo, procederemos a deshabilitar todas.
  5. Nos reservamos el derecho de suspender la actividad de cualquier cuenta si consideramos que su actividad tiende a resultar molesta para el resto de usuarios y no permite el normal desarrollo de la conversación. Eso incluye el abuso de mayúsculas o comentarios ajenos al tema propuesto en cada contenido.

Por lo demás, pedimos a nuestros usuarios que se comporten con los demás con el mismo respeto con el que quieren ser tratados igualmente. De esa manera La Comunidad seguirá siendo un espacio interesante en el que debatir y aprender. Agradecemos de antemano a todos nuestros lectores su esfuerzo y su aportación.

En el caso que, como usuario y miembro La Comunidad, reproduzca a través de su perfil y de las secciones anexas al mismo, informaciones, personales o empresariales, opiniones y comentarios, propios o de terceros, es responsable de la veracidad de las mismas, siendo único responsable frente a terceros de las consecuencias que de aquellas puedan derivarse, en especial, en el ámbito personal -intimidad, honor, imagen, privacidad, confidencialidad, etc.- como en el ámbito empresarial -competencia, propiedad intelectual e industrial, etc.-

Como usuario registrado de La Comunidad, otorga a Titania Compañía Editorial la cesión de los derechos de explotación -reproducción, distribución, comunicación pública, transformación- sobre las informaciones u opiniones que suministre y autorización, en su caso, para la publicación y/o reproducción de sus datos personales vinculados a dicha información u opinión. Asimismo, la publicación de contenidos, información u opinión que sea visible a través de su cuenta, supone que otorga consentimiento para que aquella pueda ser reproducida por otros usuarios registrados de La Comunidad. Dicho consentimiento, no implica que terceros pudieren utilizar la información suministrada fuera de la propia comunidad y con fines comerciales o mercantiles, si bien la entidad editora no se hará responsable de la utilización indebida de la información, por parte de terceros. El usuario se compromete a ser respetuoso con la propiedad intelectual, intimidad, honor e imagen al publicar imágenes o documentos de terceros en La Comunidad.

La entidad editorial mantiene entre sus principios rectores la protección de la información personal de los usuarios, cumpliendo íntegramente la normativa española de protección de datos de carácter personal y disponiendo de las medidas de seguridad acordes con el tratamiento de la información -recopilación de información, acceso, conexiones, calidad, secreto, confidencialidad.- Puede obtener más información a través del enlace permanente Política de Privacidad, visible durante la navegación, tanto en la Web como en La Comunidad.

Con carácter general, Titania Compañía Editorial, S.L. es el responsable del fichero creado para gestionar las solicitudes de acceso y los contenidos que pudiere utilizar a través de la misma. Todos los servicios y contenidos que se encuentran disponibles en La Comunidad, para los cuales solicitamos sus datos de carácter personal, serán tratados única y exclusivamente para prestarles correctamente aquellos -información de interés para el usuario, actualización de perfil, comentarios, remisión de diferentes boletines y acceso/uso de La Comunidad.-

Se le informa que, en cualquier momento, puede ejercitar, tanto el derecho de revocación al consentimiento prestado para el acceso y utilización de La Comunidad, a través de petición al efecto. De igual forma, podrá ejercitar los derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición, que les son reconocidos. A tal efecto, deberá remitirnos comunicación personal individualizada a la dirección de correo electrónico info [@] elconfidencial.com haciendo constar sus datos personales de nombre, apellidos y número del documento acreditativo de identidad; el derecho que desee ejercitar y el motivo de dicho ejercicio; aportando copia de documento acreditativo de identidad -DNI, pasaporte, y otros reconocidos legalmente.

Podrá utilizarse su dirección de correo electrónico para el envío de comunicaciones electrónicas, en base a la Directiva 2000/31/CE y, de conformidad con la Ley 34/2002 de Servicios de la Sociedad de la Información y Comercio Electrónico, referida a los distintos boletines electrónicos que se edita. Asimismo, se facilitan mecanismos, sencillos y gratuitos, para desistir del consentimiento otorgado para la finalidad del envío de comunicaciones electrónicas, cumpliendo íntegramente con la normativa europea y nacional sobre la materia referida. Dicho desistimiento podrá efectuarlo a través de su perfil.

La finalidad en el tratamiento de datos de carácter personal que se recogen a través de La Comunidad es gestionar el alta y acceso a la misma, así como la remisión de los diversos medios de edición digitales a los que pudiere tener acceso mediante su alta y consentimiento como usuario de La Comunidad. Así mismo, proporcionarle información sobre actividades de la entidad -eventos- o de aquellas entidades con las que se suscriba un acuerdo a tal fin a través de medios de comunicación a distancia, efectuando, de igual modo, actuaciones estadísticas y/o históricas.

De conformidad con el Real Decreto Ley 13/2012 y su afectación en el artículo 22.2 de la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y Comercio Electrónico, la presente Página Web recaba cookies de navegación -pequeños archivos que contienen una serie de caracteres que se envían a su explorador desde el servidor de un sitio web.- Acepta que se recaben cookies para el inicio de acceso de sesión en La Comunidad y para recordar la información relacionada al acceso. En caso que no consintiera el tratamiento de dicha información puede modificar la configuración de su explorador a tal efecto.

Los datos de carácter personal recabados y tratados forman parte del fichero denominado "USARIOS WEB DE TITANIA" dado de alta en la Agencia Española de Protección de Datos, bajo número de inscripción 2060040405. Dispone de más información acerca del tratamiento de datos personales e información en los enlaces Aviso Legal, Política de Privacidad y Política de Cookies.

Titania Compañía Editorial puede:

  • Eliminar sin previo aviso cualquier comentario que suponga una vulneración de las normas de La Comunidad.
  • Bloquear a cualquier usuario por considerar que ha incumplido de forma reiterada las normas de La Comunidad, sin haber atendido apercibimientos previos.
  • Conservar todos los comentarios realizados por cualquier usuario, aunque éste pida que se eliminen. En esos casos, podrá hacer invisibles dichos comentarios, de forma que se mantengan en su base de datos, pero no puedan ser vistos por otros usuarios.

El usuario puede

  • Reclamar a la entidad editora la revisión de la moderación de un comentario propio o ajeno, a través de un correo a moderador[ @ ]elconfidencial.com
  • Solicitar la reconsideración del bloqueo de su cuenta tras haber incumplido las normas de participación, mediante un correo a moderador[ @ ]elconfidencial.com. La entidad editora examinará el caso y dará una respuesta a la mayor brevedad.
  • Editar la información introducida en su perfil, salvo su nombre de usuario. Por motivos técnicos, esto resulta imposible.
  • Solicitar la suspensión de su cuenta. Sin embargo, eso no supondrá su borrado de base de datos, sino su ocultación al resto de usuarios.
  • Solicitar que sus comentarios queden invisibles al resto de usuarios. No serán borrados, pero de esa forma quedan inaccesibles a cualquier usuario.
  • Gestionar libremente sus suscripciones a los boletines enviados, incluida la dirección de correo en la que los recibe.

La entidad editorial excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización que de La Comunidad pudiere efectuar o que puedan deberse a la falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información que proporcione a otros usuarios acerca de sí mismo y, en particular, aunque no de forma exclusiva, por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudiere deberse a la suplantación de la personalidad de un tercero efectuada en su nombre en cualquier clase de comunicación realizada a través de La Comunidad.

Si se tuviere constancia, propia o de tercero, de la mala utilización de los contenidos puestos a su disposición, se reserva el derecho a cerrar su cuenta, previa comprobación de los hechos puestos en conocimiento, así como la posibilidad de informar a las autoridades competentes -administrativas y jurisdiccionales- en caso de que pudiere ser constitutivo de delito o ilícito en cualquier ámbito jurisdiccional.

Titania Compañía Editorial, a través de La Comunidad, no se hace responsable de las siguientes actuaciones:

  • El mal uso que pueda realizar.
  • La continuidad de los contenidos.
  • Los contenidos y servicios prestados por terceros a los que pudiere tener acceso desde las direcciones o contenidos insertos en La Comunidad.
  • Los daños o perjuicios que causare cualquier persona, bien a si misma o a terceras, que infringiera las condiciones, normas e instrucciones establecidas para el acceso y utilización de los contenidos insertos, principalmente, las derivadas de opiniones, comentarios y actuaciones tendentes a desacreditar y/o vulnerar derechos constitucionales.
  • Cualquier acción y/o actuación que pudiere realizar en relación con la vulneración de derechos de terceros, especialmente, en relación a la imagen, propiedad intelectual o industrial.
  • La custodia de las contraseñas que permitan el acceso a los diferentes contenidos que precisan de identificación y autenticación.

Se podrá acceder a contenidos suministrados por otros usuarios de La Comunidad, es decir, reproducidos en Páginas Web o webs externas. Por lo tanto, la entidad editora no se hará responsable de la utilización indebida y/o no permitida establecida por aquellos terceros en referencia a los contenidos sobre los que pueda tener acceso.

Titania Compañía Editorial pone a su disposición los siguientes medios de comunicación para inter-actuar con los medios o canales de comunicación o para realizar cualquier reclamación, sugerencia, duda o consulta: Foro interno o el mail moderador[ @ ]elconfidencial.com.

Titania Compañía Editorial puede suspender de forma temporal y/o definitiva en el caso de que incumpliere alguna de los términos y condiciones presentes y/o así se lo requiera la autoridad administrativa y/o judicial correspondiente. Así mismo, la entidad se reserva el derecho de suspender, sin necesidad de comunicación alguna, como titular de la cuenta de usuario, además de ponerlo en conocimiento de las autoridades administrativas y/o jurisdiccionales ante acontecimientos que pudieren ser constitutivos de delito o actuación ilícita.

Las presentes condiciones tienen la vigencia que dura su exposición. Se aconseja que, cada vez que acceda, lea con detenimiento las mismas. A tal efecto, dispondrá de un enlace con las mismas.

La entidad editora podrá optar por interrumpir, suspender o terminar unilateralmente el acceso, con independencia de lo dispuesto en las presentes condiciones. Dichas situaciones no alterarán la vigencia de las prohibiciones de uso de los contenidos expuestos a lo largo del presente clausulado.

En la medida que fuere posible, avisaremos de dichas circunstancias -suspensión, interrupción o término de acceso a los contenidos- mediante la inclusión de la información referida a través de los medios de comunicación que considere oportunos para su mayor difusión.

En el caso de que cualquier disposición o disposiciones contenidas en las presentes condiciones fueran consideradas nulas o inaplicables, en su totalidad o en parte, por cualquier Juzgado, Tribunal u órgano administrativo competente, dicha nulidad o inaplicación no afectará al resto de condiciones aplicables en virtud de los servicios y/o contenidos dispuestos en los canales o medios de comunicación a los que pudiere acceder.

Todas las condiciones insertadas se rigen por la normativa española. Todos los conflictos, controversias o situaciones derivadas de las presentes condiciones se someterán a los Juzgados y Tribunales de la Villa de Madrid, renunciando expresamente las partes a su fuero.

QUÉ NO DEBE HACERSE ANTE UN TRIBUNAL

Kavanagh vs Kavanagh: los abogados que dilapidaron su enorme fortuna en el divorcio

¿Cuánto dinero puede gastar una pareja durante un proceso de divorcio? En muchas ocasiones, la cifra puede llegar a ser astronómica, tal y como ocurrió con
Foto: Kavanagh vs Kavanagh: los abogados que dilapidaron su enorme fortuna en el divorcio
Kavanagh vs Kavanagh: los abogados que dilapidaron su enorme fortuna en el divorcio

¿Cuánto dinero puede gastar una pareja durante un proceso de divorcio? En muchas ocasiones, la cifra puede llegar a ser astronómica, tal y como ocurrió con el matrimonio Kavanagh, formado por dos adinerados residentes en Londres que, a lo largo de un proceso de litigio que ha durado cinco años, han terminado perdiendo prácticamente todo su patrimonio. La historia sería lo suficientemente llamativa de por sí incluso si obviamos el dato decisivo de la misma, que es que tanto Giles como Anna–Marie son abogados, por lo que cabía esperar que tuviesen una conciencia mayor que la de otras parejas sobre los costes e implicaciones de dichos procesos. Un lustro después del comienzo del proceso, la pareja se ha visto obligada a vender su residencia valorada en más de tres millones de libras en Kingston-upon-Thames (un municipio situado en las afueras de Londres) y al menos 980.000 libras han desaparecido de sus cuentas corrientes, aunque otros cálculos elevan la cifra a los tres millones.

Todo comenzó en 2007 cuando, por motivos que no han trascendido a la luz pública, el matrimonio decidió que no podían pasar más tiempo juntos y el proceso de separación comenzó. Del tribunal del condado, la demanda pasó a la división familiar del Tribunal Supremo, y de ahí, a la Corte de Apelación Civil, provocando una hemorragia económica imparable. Como el juez Clive Million señaló en diciembre del pasado año, “en 2008 ya habían gastado 879.000 libras en costes legales e impugnaciones”. El juez ha sido uno de los grandes críticos de pareja, por su decisión de continuar adelante con el proceso, costase lo que costase: “el barco de un matrimonio puede irse a pique, pero esta pareja ha dirigido el suyo hacia las rocas a toda máquina”. El proceso ha tocado este año a su fin, tras el fallo del juez a favor de Giles, después de que Anne pidiese entre 18.000 y 32.000 libras más en concepto de manutención, ya que alegaba que había dejado una prometedora carrera en Simmons & Simmons para cuidar a sus hijos.

¿De verdad piensas que no me despertaba a las cuatro de la mañana pensando que había perdido medio millón de libras?Sin embargo, Million no ha sido el único que ha señalado el desacierto de la pareja. La reacción de la sociedad británica ante este proceso de separación mediático ha sido particularmente despiadada, ya que la pregunta que gran parte de los compatriotas de los Kavanagh se ha hecho es cómo pueden dos de los, en teoría, mejores abogados del país, caer en las trampas que deberían conocer bien. Hasta la fecha, ninguno de los dos miembros de la pareja había realizado ninguna declaración pública, hasta que el  pasado domingo, Anna Kavanagh ofreciese una entrevista en exclusiva al dominical The Sunday Times, donde afirmaba estar completamente arruinada.

“El Armagedón del divorcio”

“Me parece que fue todo bastante dramático y un poco ridículo, para ser francos”, señala la abogada en la entrevista, haciendo referencia a las palabras del juez Million. Kavanagh recuerda que ellos mismos eran conscientes de la imagen pública que estaban dando. “¿De verdad piensas que no me despertaba a las cuatro de la mañana pensando que había perdido medio millón de libras y que con ese dinero me podría haber comprado una casa?” La prensa no fue nada benevolente con la pareja. Por ejemplo, Jan Moir afirmaba en las páginas de The Daily Mail que la separación de los Kavanagh no había sido un divorcio, sino “el Armagedón de todos los divorcios”.

La jurista lamenta la posible influencia que la publicitación del divorcio puede tener en los tres hijos de la pareja, que considera que la prensa no ha respetado la privacidad de la familia. De hecho, fue esta cuestión, la de la custodia de los niños, lo que causó un mayor conflicto entre los Kavanagh, a quienes los separaban cinco años de edad (él tenía 52, ella, 47). Giles fue el que solicitó la custodia de sus tres descendientes, por lo que no hubo otro remedio que solucionar el conflicto a través de la mediación de un juez. “Por supuesto, tienes que luchar”, respondía Anne. “No vas a decir ‘venga, vale’”. El problema aparece cuando, al igual que ocurre en el póker, una vez estás dentro y has invertido una gran cantidad de dinero, resulta difícil retirarse. “¿En qué punto te retiras?”, se pregunta la mujer durante la entrevista. “¿Después del primer mes de negociación? ¿Después del sexto? Pensando en todo lo que había gastado, merece la pena seguir otro mes más”. Y así, hasta que pasaron cinco años.

La denuncia de una ley injusta

La abogada intenta interpretar sus últimos cinco años desde una óptica más positiva, al señalar que su cruzada puede ser de utilidad para otras mujeres y ayudar a la toma de conciencia de la necesidad de una reforma de las leyes británicas existentes. Por ejemplo, haciendo que las decisiones sobre la custodia de los hijos, el mantenimiento económico de estos y el de la esposa se coordinen de una manera más satisfactoria, ya que en estos momentos cada una de estas decisiones se toma por separado. “Debería ser mitad y mitad”, indicaba Kavanagh, “ya que tuvimos a los niños juntos y construimos juntos nuestro patrimonio económico”. La abogada señala que espera que un cambio en las leyes de divorcio derive en un comportamiento más “racional” de las parejas, y que se agoten todas las vías de negociación antes de sumergirse en los inevitablemente dolorosos procesos judiciales.

Mi mala experiencia puede servir a mis clientesKavanagh, que actualmente sobrevive gracias a un empleo como abogada a tiempo parcial y vive en una casa de alquiler porque no puede conseguir una hipoteca, afirma que es consciente de que su reputación se ha visto seriamente dañada después del divorcio, pero que aun así debe intentar salir adelante ya que su marido dejará de tener la obligación de pagarle una pensión en 2014. “No es que haya tenido exactamente a la gente llamando a mi puerta para contratarme”, señala con ironía, aunque como concluye, aún es optimista. “Quizá mis clientes puedan beneficiarse de mi terrible experiencia”, asegura. Desde luego, si se trata de hacer valer la (mala) experiencia, pocos abogados pueden batir a la inglesa.

#9
1 Suicidados hay 3200 al año. Unos 2500 hombres, y de ellos la gran mayoría afectados por las leyes socialistas-feministas españolas.

La palabra del hombre no vale nada; la de la mujer ES PRUEBA. Un insulto de la mujer, es falta, en su caso; si el hombre, hace lo mismo es DELITO...

O se le acusa de él, por lo menos. Lo que implica la competencia de la jurisdicción especial de violencia doméstica creada por el PSOE-PSC [como si no bastase con juzgados de familia especializados], y lo que a su vez implica que no puede haber custodia compartida. Jaque mate.

Ni uno sólo de esos suicidios de hombres heterosexuales [otra cosa si fuesen mujeres u hombre homosexual; como sabemos y hemos comprobado recientemente] se comentan en los medios. Pero hay están. Cada uno de los 2000.

No espere Ud. ningún cambio en las leyes, ni nada al respecto. Con tal de que no escupan a sus cadáveres, podemos estar contentos en los tiempos y lugar en los que vivimos. Seguirán miles de suicidados varones cada año y esas leyes y prácticas no las cambiará ni el profeta.
Ampliar comentario
#8
4 3 Sí señor. Mucho mejor la mía con el escudo del Bribón, y los chorizos sustentándolo!

Hasta ahí podíamos llegar.
Ampliar comentario
#7
5
Para ser libre hay que cumplir la ley. Siendo libre, se debe tener libertad para exibir la bandera nacional sin comentarios como ese, a no ser que se refiera usted a la del águila, que no lo parece, en cuyo caso tendría usted razón, pero adolecería de su propio comentario, lo cual sería ciertamente incongruente. Exibir esa tricolor no demuestra libertad sino libertinaje, aplaudirlo sólo demuestra descontento hacia la ley. La libertad de expresión y pensamiento le otorgan eso mismo: pensar lo que uno quiera y poder expresarlo, los unos y los otros, todos; pero nada más, ningún tipo de patente de corso hacia algo legal, guste o no, esgrimiendo algo ilegal, guste o no también.
Le gusta la libertad? Presuma de ella cumpliendo la ley, esa que se utiliza por &034;muchos&034; y por &034;pocos&034; cuando se ven afectados por el libertinaje de otros.
Ampliar comentario
#6
Los procesos matrimoniales no son especialmente complejos, el problema es que generalmente hay un enconamiento personal que hace que las partes actúen de forma totalmente irracional. Pero además, cuando hay hijos de por medio aparecen los conflictos post-separación que suponen dinero y preocupaciones para los ex-conyuges, y mal ambiente para los hijos.
El mejor consejo que se puede dar es dejar que los abogados de las partes negocien, de manera que se eliminen dentro de lo posible las rencillas personales.
Ampliar comentario
#5
4 Viva la libeetad de expresión y de pensamiento. Pero la salida de tono del comentario 4 está fuera de lugar. Para muchos otra bandera hubiera sidoi igual de &034;nauseabunda&034; pero no lo dicen.
Ampliar comentario
#4
3 Mausebubda, antigua, casposa, vieja, superada y despreciable bandera tricolor republicana que utilizas.
Para los jovenes, esa bandera suena a batallitas del abuelo y paridas del Cayo Lara ese.
Saludos.
B. Bereterra.
Ampliar comentario
#3
.

&034;El abogado que se defiende a si mismo, tiene a un tonto por cliente&034;, dice un viejo aforismo, de todo punto real.

El abogado es el peor de los litigantes posibles, como el médico horribilis paciente.

Cuando se auna, la condición de letrado, con la de irreflexiva pareja, en proceso de convertirse en ex, olvidanse cautelas propias del escepticismo profesional y pueden mas los sentimientos, pésimos consejeros siempre del litigante, y como se supone que se sabe, al menos, lo mismo que el abogado contratado, se impone a este locuras y barbaridades, actuaciones que jamás, el pobre togado hubiera aconsejado.

Un proceso matrimonial, desde lo íntimo, no tiene otra función que demostrar la ajena culpa y desde lo profesional, el mínimo/máximo pago, según la parte que se defienda.

Desde luego, no me extraña.
Ampliar comentario
#2
Por una vez ha ganado el hombre en uno de estos casos, aunque haya perdido una fortuna, con su trabajo podrá reponerse nuevamente. La que no lo hará será la arpía vividora de la señora, arruinada y mantenida hasta dentro de un par de años, luego se acabó. El asqueroso egoísmo de estas meretrices que están deseando pillar a un marido rico para no dar golpe me pone enfermo. Ahora toca joderse y trabajar, porque con más de 50 años que tiene ya no va a pillar a otro idiota que se deje engañar para que la siga manteniendo.
Ampliar comentario
#1


Un buen artículo Sr. Barnés, destacable entre tanta paja insustancial de esa sección.

No hace falta irse a UK, tenemos esos mismos casos en nuestros Juzgados y Tribunales, bien en un divorcio contencioso de un matrimonio de abogados, o bien en un litigio entre un abogado y la abogada feminista de su exmujer, están a la orden del día, en nuestro país podemos hablar perfectamente de procesos que duran diez años.

La insensata y cruel legislación sobre el uso de la vivienda familiar y la custodia [propiedad] de los hijos, un pack sexista que atribuye ambos de forma sistemática a la madre, da lugar a situaciones de ruina y conflicitividad de por vida.

Hablamos de cientos de miles de desahucios de hombres, también suicidios, ahora que están tan de moda, arrojados a la calle y arruinados, y de más de un millón de niños y jóvenes privados por Ley de poder vivir con su propio padre, no así con cualquier extraño ocasional, resultado de la ideología y el derecho penal de género.

Ignorar que un divorcio contencioso, más ahora con la caída inmobiliaria y de la bolsa, significa perder el 40-60% del patrimonio familiar es una forma de estulticia mayúscula.

Ampliar comentario