09/10/2012
(06:00)
“No se adaptan a los cambios, carecen de experiencia en las nuevas tecnologías, y no poseen la flexibilidad suficiente”. Los estereotipos acerca del empleado de mediana edad, ese que ha sobrepasado los 45 años, funcionan con tanta frecuencia en nuestra sociedad que ya han dejado de ser noticia. Pero en pocas ocasiones se han formulado de una manera tan precisa como lo ha hecho Juan Luis Cebrián, presidente de Prisa, al anunciar a sus empleados el ERE que va a llevar a cabo en El País. “Esa forma de pensar no es ni mucho menos nueva – asegura María de los Ángeles Romeo, consultora de recursos humanos y coach- pero ahora se hace más visible debido al elevado número de parados que tenemos. Y es preocupante, porque cada vez estamos bajando más la edad. Antes afectaba a la gente de 55 años, ahora a los que están entre 45-50 años”. La contradicción es que esos estereotipos no afectan a la alta dirección de las empresas. Los consejeros delegados de las más grandes firmas europeas y estadounidenses tienen 55 años de media, y sus sucesores, que suelen ser los presidentes o los directores de operaciones de las empresas, tienen una edad media de 49 años cuando asumen tales cargos.
“No podemos seguir viviendo tan bien”
Sin embargo, esos mismos CEOs estiman que a esas edades la motivación disminuye, los empleados se acomodan y no generan el valor añadido que sus sueldos demandan. Como ya no estamos, aseguran los expertos, ante el tipo de empresa piramidal y paternalista donde la permanencia, la lealtad y la antigüedad aseguraban una trayectoria profesional en progresión, sino ante compañías que exigen implicación y resultados, los trabajadores de más de 45 tienen las de perder. Es hora de entender, señala Cebrián, que “no podemos seguir viviendo tan bien”
Al prescindir de la gente de 50 años perdemos mucha experiencia y mucho conocimiento
Para Ignacio Álvarez de Mon, profesor de comportamiento organizacional de IE Business School, tales razones no son más que armas discursivas producto del enfrentamiento entre dos discursos contradictorios. “Según los criterios cuantitativos, que ve las cosas desde el análisis puro y duro de los costes, prescindir de un trabajador con bastante antigüedad y un sueldo alto, y sustituirle por alguien que cobra bastante menos es la mejor opción". La lógica cualitativa, por el contrario, “nos llevaría a un análisis más fino e individualizado acerca de lo que aporta cada individuo. Sería un análisis más centrado en el terreno y no en decisiones impuestas por las centrales”. Para Álvarez de Mon, en estos procesos en los que se va a prescindir de puestos de trabajo se siguen operativas simplistas, basadas en los carnets de identidad, y no en el valor añadido que cada cual aporta. “Es una lógica muy reduccionista que, además, genera una descapitalización creciente. Prescindir de la experiencia y el bagaje de personas productivas sólo porque tienen una edad concreta hace que las empresas pierdan mucho capital humano y que incluso el país se vea perjudicado”. Para Romeo, se trata de un forma de pensar “de la que nos acabaremos arrepintiendo”, ya que está provocando “que se quede por el camino mucho talento y mucho conocimiento”.
Lo mejor, la mezcla
La cuestión está en lo que se sale ganando. Porque lo que nos dicen los gestores es que estamos ante un sector muy acomodado, que no ha sabido adaptarse a los tiempos y que se ha acostumbrado a un modo de hacer rutinario. Frente a ellos, las nuevas generaciones contarían con la energía y la ambición precisas para llevar a las compañías a conseguir nuevas metas. Lo cual no es cierto, señala Romeo, porque “puede que la gente joven y recién titulada aporte un plus de actualidad y otra forma de ver las cosas, pero la gente con más experiencia tiene el conocimiento para incorporar esa parte nueva sin que chirríen todos los goznes. Lo ideal para una compañía, como siempre, es contar con un mix, generando equipos multidisciplinares que incorporen gente de distintas edades y en los que cada uno pueda aportar algo”.
Tampoco es cierto que las personas de más de 45-50 años sean incapaces de adaptarse a las nuevas tecnologías. Como señala Enrique Dans, profesor de IE Business School, esa idea de que cuantos más años se tienen más conocimientos especializados se poseen, pero también menos interés en adquirir nuevos, no responde a la realidad. “Hay una dinámica profesional en la que el día a día te come, dejándote poco tiempo para actualizarte. Pero cuando a la gente mayor se lo explicas bien y les formulas una propuesta de generación de valor sólida, no tienen ningún problema en adaptarse. Suelo formar a directivos, es decir, a gente con experiencia y cierta edad, y son personas que tienen un sentido común muy desarrollado y que entienden bien las motivaciones cuando sabes explicárselas”.
Toma y daca
Las reticencias de las generaciones mayores hacia las nuevas tecnologías, en especial cuando se citan como causa de despido, sólo pueden interpretarse como una excusa empresarial para desprenderse de un sector costoso. No hay que olvidar, señala Dans, que “lo que decía Cebrián es que quería era sustituir personal con sueldo más elevado por gente más joven porque no era viable que la empresa pagase retribuciones más elevadas que la media del sector”.
La cuestión, señala Álvarez de Mon, hay que entenderla en otros términos, “de los que la gente no quiere oír hablar, pero que serían la mejor solución. Habría que buscar fórmulas para que la aportación a la empresa se reconozca como retribución variable. Así, cuando alguien no aporta o si los tiempos vienen apretados, el empresario podría afrontar menores costes”. Con estas medidas, el resultado más común de una mala situación, el despido de los empleados, no sería necesario. Sin embargo, para que eso pueda ocurrir, “habría que cambiar preceptos legales y, lo que es más duro, el sistema filosófico de valores y mentalidades. Que alguien de 45 años no suponga un coste excesivo para la empresa significa que asuma un grado de riesgo mayor del que estaba dispuesto a tolerar. Esto es un toma y daca. El empresario puede apostar por el talento pero también el profesional debe apostar por esquemas más responsabilizadores. Si no, la tentación es clara y evidente”.
LA OPINIÓN DE LOS LECTORES
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COMENTARIOS
46gumilon 10/05/2013 | 17:32
#35 Tal vez tengas razón y debamos ser expulsados de los trabajos que realizamos desde hace décadas. Tal vez no seamos ya rentables para las empresas y nuestros conocimientos, adquiridos cuando no se "compraban" títulos con nombres rimbombantes con grafía sajona -of course!- y durante toda una media vida laboral, sea poca cosa para los que teneis gente más aficionada a las nuevas tecnologías.
Ahora parece más importante escribir mucho en Twitter o tener 2.334 opiniones publicadas en este medio [supongo que no te limitarás sólo a un periódico]. Y yo me pregunto si con tantas opiniones [hay días que 5 o 6]y los, es un suponer que no una certeza, innumerables tweets escritos a lo largo del día puede quedar algún momento para trabajar.
Antes de que me pusieran en la calle, como dice el artículo, me llevaban los demonios comprobar como muchos "compañeros" jóvenes exigían derechos por poner su firma a la vez que se pasaban media jornada navegando por internet [surfing the internet sach as the British people say] y contestando mensajes particulares.
Al final éramos los veteranos quienes no teníamos reparos en terminar fuera de hora [o en fin de semana] si el proyecto lo requería.
45datil 09/05/2013 | 20:03
Conozco ingenieros con 63 años que le dan mil vueltas en nuevas tecnologías a cualquier graduado de cualquier universidad. Yo lo veo de la siguiente manera: si un abogadillo trepa, me dice que soy demasiado viejo para hacer el trabajo que hago y me despide, me monto una empresa que le haga la competición a ese inútil y no para hasta arruinarle. No paro hasta verte en la calle pidiendo comida. Ese es el espíritu que necesitamos. Claro que nadie me ha despedido nunca ... por que será? ;-]
44Joseymaria 09/05/2013 | 14:20
Nadie tiene paciencia. Se quieren resultados, ya. Debe ser el espiritu del pelotazo. Eso hace que todas las actividades se hagan con un cortoplacismo tremendo, las primeras las empresas. Solo importa el proximo cuatrimestre, solo importa la urgencia de hoy. Solo importa responder al email antes de que lo haga el otro.
Eso esta mas que estudiado, se llama "alta preferencia temporal", y es propio de sociedades del más bajo nivel, sin esperanza ni principios, cuya unica preocupacion es comer hoy. Lumpen, vamos.
Por otra parte, la empresa es una organización con el unico objetivo de crear valor [para el accionista]. En ese sentido, un empleado no es muy diferente de un ordenador, o una impresora. Adicionalmente, las empresas grandes implementan programas de mejora continua, desarrollados pormpsicologos, que no son otra cosa que estrujamiento continuo del empleado. Pero es natural, recuerden que el empleado es como una impresora.
¿Por qué nos engañamos, y seguimos pensando en la empresa como algo protector? Por los 45 dias y el paro. Desde mi punto de vista el estado del bienestar ha hecho un pais de irresponsables miedosos.
43V. HUGO 09/05/2013 | 13:34
#39 El gobierno ha elevado la edad de jubilación, perfecto!! encantado, pero donde curramos hasta esa fecha??. Autoempleo, no queda otra, paga abogado, notario, registro, hacienda, comunidad autonoma, IVA, IRPF, etc. Al final, si queda algo, pa ti... y si no, es culpa tuya. Mientras tanto los políticos con 7 u 8 años, pensión full equipe. No nos va a quedar más remedio que hacernos un chaleco a la afghana y darnos una vuelta por donde paren los políticos.
42cachamuinha 15/10/2012 | 18:09
A mis hijos ya les he inculcado desde pequeños el trabajar para ellos mismos. La niña veterinaria, y el niño dentista como su abuelo. Y a "corporate world", que le den. O trabajas para tí mismo, o estás vendido.
40antonio1bis 14/10/2012 | 20:10
¿Y Cebrian propiamente dicho no tiene más de 50 años, no se ha acomodado a una situación de privilegio y no cobra mucho más de lo que aporta a la empresa?
Hay que tener jeta...
39danielovich 14/10/2012 | 16:28
Tengo 52 años. Me despidieron cuando tenía 50. El día en el que firme mi finiquito me confirmaron que había ganado un concurso con la administración de 4 millones de euros, después de un arduo trabajo de contactos y negociaciones que duraron dos años. Nunca tuve una mala evaluación ni por parte de mi superior ni por parte de mis subordinados. La empresa adujo que necesitaba reestructurar para ahorrar dinero y que empezaban por mí. todos los demás directivos desfilaron después. A mi ex-jefe, el que me anunció mi despido, fue despedido unos meses más tarde por teléfono cuando estaba de vacaciones. Lo triste y lamentable de esta situación no es el despido sino la imposibilidad de volver a encontrar uno nuevo porque las empresas no quieren empleados de más de 50 años, con experiencia y perfiles altos. Cuestan mucho dinero. He aprovechado el tiempo para formarme. He hecho tres máster y voy por el cuarto y estoy haciendo un doctorado. ¿Qué porvenir nos queda a los de nuestra edad? Somos demasiados jóvenes para jubilarnos y demasiado viejos para las empresas españolas. ¿Adónde vamos a llegar? ¿Por qué hay tanta mediocridad e hipocresía entre el empresariado español?
38sunny 14/10/2012 | 10:16
Vete a cualquier pais no bananero y verás si los mayores de 50 siguen con sueldos altos y cotizados o no.
Aqui lo que ocurre es que se instaló el niñatismo, a la gente le encanta ver a todas esas chicas jovenes con sus escotes pululando por las empresas y tambien a los chicos guaperas engominados. Claro para la mierda que cobran.... encima te dan vistosidad al negocio, para lo demás ya se apaña el dueño de la empresa que es Superman.
Este modelo económico no necesita gente con experiencia, necesita vendedores/as, algunos técnicos y los demás a servir copas, vender cosas y so on.
Si en lugar de ser una economia dependiente del turismo y cuatro sectores mas hubiesemos mantenido el tejido productivo otro gallo cantaría. Pero dirigir un hotel, una empresa de reparto o una cafetería no necesitan senior.
Por otro lado lo que se valora mucho aqui es que salgas muy tarde [eso es comerse el mundo] y que te manejes muy bien con el PC [eso es el valor añadido juvenil?]. Toda la sociedad y ante todo los mas jovenes van a pagar caro la expulsion del mercado laboral de la gente con experiencia.
Les suena de algo la quiebra del sistema financiero español? a que edad echaban a la gente?
37eljaro 14/10/2012 | 08:10
¿Recuerdan la curva de Lafer?
Pues esa curva la aplicaría a la remuneración del trabajador según la edad. Cuando más rindes, digamos entre los 35 y 45 años, más cobras. Antes y después cobras menos.
Antes porque tienes que aprender y realmente te lo costea la empresa y despues porque rindes menos y tiendes a acomodarte.
No sería una mala solución, pues a decir verdad, a partir de los 30 años es cuando te metes en un matrimonio, tienes hijos, compras la casa [ hoy en dia esto dejará de ser posible para muchos], pagas el colegio, la hipoteca y tus caprichos.
Pasada una edad los hijos son mayores, se van y dejan de ser una carga economica, la hipoteca la has termiado de pagar [solo si no has sido un inconsciente y te has metido en una de 25 años o más, cuando deberias haber optado por el alquiler], el coche ya lo tienes [que no tienes por que cambiar cada 5 años], y tus gastos bajan, por lo que no necesitas tanto dinero.
Siempre puedes decidir que si que quieres seguir ganado lo mismo o más; pues te esfuerzas más de lo que lo harias.
Las empresas no verían a su trabajadores mayores como un lastre economico y si valorarían más su experiencia,por lo que no prescindirían de ellos.