16/09/2012
(06:00)
¿Tiene algún compañero de trabajo que se pasa el día quejándose, protestando y valorando de forma negativa cualquier cambio, iniciativa o comentario? Si es así, es muy probable que su rendimiento laboral no esté a la altura de sus capacidades. Así lo demuestran los resultados de un estudio que concluye que la exposición diaria a comentarios negativos disminuye la capacidad de aprendizaje, la atención y la retención del conocimiento. “El cerebro sólo es capaz de manejar una multiplicidad de estímulos si cuenta con un nivel alto de concentración y, sobre todo, si se mantiene al margen de las paralizantes emociones negativas”, explica el profesor de Neurología de la Universidad de Stanford, Robert Sapolsky.
La mala influencia laboral de los “quejicas crónicos”, como se refieren los investigadores a este tipo de trabajadores, es perjudicial incluso para aquellos que tratan de mantenerse al margen de su juego: “Para las personas neutrales, pero que inevitablemente acaban asintiendo o escuchando continuamente mensajes negativos, estas actitudes de sus compañeros son totalmente nocivas porque, sin darse cuenta, asimilan sus mismos sentimientos”, apunta Dana Brownlee , experta en coaching sobre asuntos laborales. Principalmente cuando se trabaja en grupo, añade.
Estos compañeros acaban provocando que el resto del grupo se identifique, inconscientemente, con algunas de sus críticas, y que empeore su estado de ánimo. Una situación que dista mucho de ser la ideal para crear un buen ambiente de trabajo con unas tasas de productividad normalizadas.
Cómo solucionar la situación
El actual contexto socioeconómico a buen seguro no es el mejor escenario para potenciar el optimismo entre la plantilla de una empresa. Sin embargo, se hace todavía más necesario si no se quiere caer en un estado anímico que no hará más que empeorar la salud mental. En el caso de los trabajos en los que la mayor parte del salario depende de las comisiones por productividad o ventas, la necesidad de combatir estas actitudes se vuelve extremadamente necesaria. Los “quejicas crónicos” son también víctimas de sí mismos y se ven atrapados en una atmosfera de la que no siempre es fácil salir de ella. Diversos expertos en coaching han elaborado una serie de recomendaciones para poner fin a este tipo de situaciones que se podrían sintetizar en los siguientes cinco puntos:
Una problemática que cada vez más enquistada
Un 18% de los trabajadores (en Estados Unidos) tiene un perfil de “quejica crónico”, según la última encuesta elaborada por Gallup sobre una muestra de 31.265 personas. Unas cifras un tanto desesperanzadoras, como ha reconocido el analista jefe de trabajo y bienestar en esta empresa de sondaje, quien advierte sobre que estas actitudes se están “propagando como un cáncer”. La macroencuesta de Gallup coincide plenamente con los resultados del estudio anteriormente referido, y es que “los grupos de trabajo enmarcados en una atmósfera negativa tienden a ser menos productivos, presentar mayores tasas de absentismo y un descenso de la calidad”.La negatividad se está propagando como un cáncer en los centros de trabajo
La proporción perfecta entre interacciones positivas y negativas en el lugar de trabajo para garantizar el máximo rendimiento debe de tres a uno o superior, según una investigación anterior realizada por la profesora de Psicología de la Universidad de Carolina del Norte Barbara Fredrickson. El esfuerzo de buscar soluciones y de ser constructivos se hace ahora más necesario que nunca, tanto para mejorar el rendimiento, impulsar la economía productiva y anteponerse a las emociones negativas que inevitablemente surgen en un contexto complicado como el actual.
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COMENTARIOS
3Fernan Gonzalez 16/09/2012 | 15:37
#2 Y como según Calderón de la Barca y los sueños sueños son no se hace nada.
Pues yo maté a Calderón de la Barca hace tiempo y hay que empezar a perseguir los sueños.
He pasado años preparandome porque ví los datos de la crisis que se nos acercaba y lo poco acertado de la política que se estaba haciendo y si insisto que las autonomías son una ruina es porque sus cifras no son sostenibles, dejar pasar el tiempo es darse un batacazo del que no te puedes levantar en un siglo.
Debemos pasar de los deseos a tener determinación, si hace falta seguir insistiendo todos los días a insistir.
A este presidente no le veo terminando la legislatura si sique a pasos de tortuga, o se lo quitan de enmedio los suyos o el PP acaba como el psoe en el baúl de los malos recuerdos.
2alekhine 16/09/2012 | 12:39
El problema de España desde los años 80 es que se han dedicado millones de horas y esfuerzos a hechos políticos, disputas, arreglos, componendas, pelotazos, nacionalismos, terrorismo interno, fútbol, etc.
Solo hay que ve en 30 años cuantas empresas españolas han despegado e nivel mundial con algún liderazgo significativo o prestigio internacional: a. Inditex, b. Santander y otras éxitos parciales como Repsol, Telefónica o BBVA. No somos líderes "reconocidos" en nada, salvo por la fama de fiesta y sol que nos acompaña desde siempre.
Por otra parte, países con recursos [naturales, de población, etc.] mucho más pequeños, como Dinamarca por ejemplo, ejercen liderazgo mundial en diversos campos como transporte, productos médicos, telecomunicaciones, productos veterinarios, calefacción, aire acondicionado, cemento, tecnologías laser, óptica, etc.
Este pequeño país, DUPLICA el PIB por Habitante a España, razón suficiente para no aspirar a vivir el nivel de vida de un Danés.
Si España se centrara en hacer bien las cosas que puede, y hacerlas seriamente sin politiqueos, pelotazos y nacionalismos trasnochados, sería sin duda exitosa. No hay duda, pero.....esto parece ser un sueño.
1david-watts 16/09/2012 | 12:07
¿Sólo un 18%? Aquí en España desgraciadamente hay muchos más. Pero no sólo en la oficina.