06/09/2012
(06:00)
"No estoy hecho para el deporte", "mi metabolismo no me permite adelgazar", "no puedo comer nada que sea verde porque me produce arcadas" o "tengo el gen de la gordura". Estas son algunas de las frases más repetidas entre la gente con sobrepeso para justificar un estilo de vida sedentario y unos hábitos alimenticios poco saludables. Unas afirmaciones cargadas de resignación que no hacen más que reforzar un estado de ánimo complaciente. Así, difícilmente se logrará perder peso.
Para los psicólogos especialistas en pensamiento positivo, estas actitudes ante la vida nos colocan en un callejón sin salida porque impiden cambiar la personalidad. Unos pensamientos que, a la larga, se convierten en creencias irrefutables, confundiendo así la personalidad con una cualidad innata, por lo que desaparece la voluntad necesaria para cambiar nuestras actitudes sin conseguir perder esos kilos de más.
Las conductas no son inamovibles y todos tenemos la posibilidad de cambiar. Para la investigadora de la Universidad de Massachusetts Sherry Pagoto, el pensamiento negativo surge a menudo cuando pasamos por un problema o estamos intentando superar algún problema. “Lo que hacemos se denomina ‘error de atribución’ porque vinculamos un comportamiento que tenemos de forma circunstancial a nuestra personalidad”. Una forma de ver la vida que no facilita los cambios.Los pensamientos negativos nos limitan hasta meternos en un callejón sin salida
Cuando los pensamientos negativos invaden nuestra forma de pensar, añade Pagoto, “caeremos inevitablemente en el fracaso”. La primera vez que uno se propone adelgazar surgen una serie de dificultades que pueden hacernos tirar la toalla pero si se identifican los obstáculos, solo hará falta una buena dosis de voluntad y tiempo, para limar estas circunstancias hasta conseguir alcanzar las metas marcadas. Tener un estilo de vida saludable cuesta, pero si realmente se tienen ganas se acabarán superando todas las adversidades que surjan.
El que quiere, puede
Para Pagoto la clave del éxito no está necesariamente en tener siempre un pensamiento positivo, sino en relativizar las impresiones que uno tiene sobre sí mismo. Es decir, tener una visión equilibrada, que no sea ni muy negativa ni tampoco demasiado positiva. Ambas estrategias son peligrosas, puesto que la negatividad nos paraliza y el exceso de pensamiento positivo nos lleva al fracaso al creer que se logrará alcanzar un objetivo sin el esfuerzo suficiente. Además, de esta forma nunca se encontrará una explicación adecuada al fracaso, que es la base para comenzar el cambio.Las conductas no son inamovibles y todos tenemos la posiblidad de cambiar
El pensamiento no es más que el narrador omnisciente de nuestra de forma de ser, por tanto moldea la forma en la que nos vemos a nosotros mismos. Con cierto entrenamiento, moldeando esta narración también podremos cambiar nosotros. Escribir las experiencias del día a día en un diario ayuda a identificar los puntos débiles y a buscar soluciones a los problemas.
Pagoto recomienda que, frente a las frases con las que se inicia este artículo, cada persona se mentalice de sus capacidades escribiendo algunos razonamientos como:
-"Si sigo haciendo deporte cada día, dentro de un tiempo dejará de costarme tanto".
-"No me gustan las verduras o ensaladas, pero si las incluyo en mi dieta poco a poco dejarán de ser tan desagradables".
-"Aunque mi metabolismo tienda a que engorde, puedo adelgazar si me lo propongo".
-"Si sigo luchando, lograré alcanzar mis objetivos".
Los pensamientos negativos limitan las conductas mucho más de lo que creemos hasta meternos en un callejón sin salida. Lo fundamental, explica Pagoto, es no ponerse barreras y no tirar la toalla antes de superar el problema.
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COMENTARIOS
6almeriensis 06/09/2012 | 15:28
#2 Ya me he informado previamente y la dieta paleo es pura basura. como comían en el paleolítico es pura especulación. Todas las afirmaciones son "Parece que.." "Se piensa que..." . Todo son teorías y creencias.
Siendo usted sedentario [ ya lo comentó en el foro ] usted en el paleolítico no estaría delgado, estaría muerto. Que en el paleolítico había que moverse para conseguir la comida, no ir al supermecado a por ella.
Así que más mover el culo y dejese de chorradas.
5gaucho 06/09/2012 | 14:02
La dieta forma parte del ritual. Hay clínicas muy caras que tienen dietas estrictas que adelgazan pero su finalidad es convencer al subconsciente que no se necesitan tantas calorías; si no se consigue hay que repetir el ritual las veces que sean necesarias hasta que se convenza.
4imedga 06/09/2012 | 11:08
#3 Tengo la ligera impresión de que la dieta paleo se entiede mal, que en síntesis viene a decir:
El hombre evolucionó con una dieta muy diferente a la que tenemos hoy, cuando no se consumían tantos hidratos de carbono y productos refinados.
Si evolucionó con esa dieta tan diferente a la actual, quiere decir que su organismo, y por extensión el nuestro, está optimizado para consumir lo que consumían ellos y no lo que consumimos nosotros: mucha pastas, paellas, patatas, soja, harina, etc. y pocas verduras, pescado y proteinas en general
De la misma manera, si nosotros seguimos con nuestra dieta actual, es de esperar que dentro de un par de millones de años, nuestro organismo se adaptará a los cambios, pero para eso hay que esperar un poco
Un saludo
1almeriensis 06/09/2012 | 08:36
Pues si, adelgazar es una cuestión mental, sicológica. Las dietas, la mayoría de ellas, falacias y embustes, sobre todo la dieta paleo y la Dukan.
Fdo. Alguien que ha perdido 42 kgs [ y sigue ] cuando se lo ha propuesto. Sin médicos y sin dietas.