Lunes, 29 de abril de 2013

EL ALCOHOL AYUDA EN LA MOVILIDAD SOCIAL

Los universitarios que se emborrachan son más felices que los que no lo hacen

Los universitarios que se emborrachan son más felices que los que no lo hacen
El alcohol tiene efectos positivos a nivel social. (Efe)
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Es un hecho de sobra conocido. De jueves a domingo, como poco, los estudiantes abrazan el alcohol nada más salir del aula. Pero, ¿por qué se emborrachan tanto? Según un estudio presentado en el encuentro anual de la Asociación Americana de Sociología, podría ser porque, al menos en EE.UU, en la universidad las borracheras se asocian con un mayor estatus social, y los estudiantes que beben tienen una experiencia social más satisfactoria que los que no lo hacen.

“El consumo excesivo de alcohol es un indicador simbólico de alto estatus en la universidad”, asegura Carolyn L. Hsu, profesora de sociología de la Universidad de Colgate y coautora del estudio. “Es lo que hacen los estudiantes más poderosos, sanos y felices del campus. Esto explica por qué se considera una actividad tan atractiva. Cuando los estudiantes de menor estatus se emborrachan, podrían estar tratando de alcanzar los beneficios y la satisfacción social de la que gozan los estudiantes pertenecientes a grupos de alto estatus. Y nuestros resultados parecen indicar que, en cierta medida, tienen éxito”.

Los estudiantes que son considerados más poderosos, socialmente hablando, beben másSegún el estudio, los estudiantes de grupos sociales con un supuesto mayor estatus (jóvenes ricos, hombres, blancos,  heterosexuales o pertenecientes a hermandades) tienen una experiencia social en la universidad más feliz que sus compañeros de grupos sociales de menor estatus (chicas, poco adinerados, no-blancos, homosexuales, o que no pertenecen a una hermandad). Ya sea debido a esto, o a causa de ello, los estudiantes de grupos de mayor estatus son más propensos a beber que sus compañeros de grupos sociales de menor estatus. En definitiva, tal como apunta Hsu, “los estudiantes que son considerados más poderosos, socialmente hablando, beben más. Es por esto que las borracherras han acabado asociándose con un mayor estatus, porque es a lo que se dedica la gente cool del campus”.

El estudio revela, además, que cuando los estudiantes de menor estatus participan en las borracheras, su satisfacción social es mayor que la de aquellos compañeros de estatus similar que no lo hacen, y más parecida a la de sus compañeros de estatus más alto. Hsu asegura que la bebida hace que se atenúen los efectos negativos de pertenecer a un grupo social de bajo estatus en la universidad. “En todos los grupos sociales”, explica la investigadora, “existe una fuerte asociación entre las borracheras y el grado de satisfacción social”.

Un problema de los residentes en el campus

El estudio está basado en una encuesta realizada entre unos 1.600 estudiantes de una universidad de artes que residían en el propio campus. La socióloga señala , no obstante, “que las borracheras y la satisfacción social deben estar igual de asociadas en universidades con alto nivel de consumo de alcohol, gran presencia de hermandades y campus residenciales”. Algo que podría ser extrapolable a España, en el entorno de los colegios mayores y residencias universitarias.

Los estudiantes están motivados a beber más de la cuenta para encajar en la comunidadSe puede calificar como borrachera, según toda la literatura sobre consumo de alcohol, a la ingesta de al menos cuatro copas para las mujeres, cinco para los hombres, en una sola sesión. El estudio califica como “borrachos” a aquellos que tienen una experiencia de este tipo una vez cada 14 días, de media. La encuesta reveló que los “borrachos” bebían de media 13,7 copas por semana, mientras que aquellos que no llegaban a alcanzar esa etiqueta consumían 4,2 bebidas a la semana.

Según Hsu, los estudiantes están motivados a beber más de la cuenta para encajar en la comunidad. En la encuesta se ofrecía a los participantes comentar libremente su experiencia, y muchos estudiantes reconocieron que no les apetecía emborracharse, pero lo hacían porque sentían que era la única forma de diversión socialmente aceptable.

Los investigadores vieron también, con sorpresa, que los estudiantes no solían beber para aplacar sus penas. Por el contrario, los estudiantes con más estrés, ansiedad y que habían experimentado experiencias discriminatorias o abusos sexuales eran los menos predispuestos a emborracharse. “Son los chicos que aseguran que todo es fantástico los que más beben”, asegura Hsu.

Efectos positivos a nivel social, nefastos a nivel sanitario          

Tras analizar todos los datos, los investigadores llegaron a la conclusión de que los estudiantes ven las borracheras como una forma lógica de adaptarse, sobrevivir y encontrar la mejor forma de pasar sus años universitarios. “Parece que los estudiantes de bajos estratos sociales usan las borracheras como un vehículo para ascender socialmente así como para lidiar con un entorno social que, de otra forma, sería hostil”.

En cualquier caso, según los autores del estudio, aunque las borrecheras puedan tener efectos sociales positivos, los estudiantes no están exentos de padecer las consecuencias negativas, personales y físicas, asociadas con el consumo excesivo de alcohol. “No se trata de que las borracheras sean la solución a estos complejos problemas sociales”, explica Hsu. “Nuestra intención es que las autoridades sanitarias y universitarias tengan en cuenta las importantes motivaciones sociales que llevan a los estudiantes a beber antes de trazar sus programas de prevención”.

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LA OPINIÓN DE LOS LECTORES

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COMENTARIOS

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16shutrhupmegunte 28/08/2012 | 12:25

Esto es una falacia de argumento circular,

¿Por qué se ha descartado que los felices son los que más beben?

En el ámbito universitario el beber es un acontecimiento social, cuanto más social, por lo general, más amigos tienes y cuantos más de éstos tengas, en principio más feliz serás y a la vez como consecuencia, si el acontecimiento común es la bebida pues beben más.

La coincidencia no indica causalidad.

Algo mejor teneis que tener para escribir

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15cercano 25/08/2012 | 17:58

Si es así como funciona la sociedad norteamericana me alegro de no pertenecer a ella. De hecho siempre he tenido bien claro que Norteamérica es uno de los últimos paises entre los que me gustaria haber nacido.Presumen mucho de su libertad, pero realmente están muy condicionados por los convencionalismos sociales y culturales, como por ejemplo la muy implantada idea del "triunfador" o el "perdedor", esa especie de carrera casi desde que nacen por "triunfar", lo que siempre relacionan con llegar a ser rico.Que se queden con su mentalidad, yo prefiero la nuestra, la "mediterranea", de disfrutar de la vida, que son 4 dias.

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14luison 25/08/2012 | 16:59

Para bien o para mal, soy relativamente famoso en mi grupo de universidad porque no pruebo prácticamente ni gota de alcohol en las fiestas y juergas. De hecho, siempre era el que se acordaba de todo y de todas las tonterías que habían pasado la noche anterior.

Nunca me he considerado "inferior" ni "menos macho" por no acabar tirado en una acera una noche de sábado, ni tampoco le he encontrado ninguna gracia en hablar de "lo mal que lo ha pasado la gente un fin de semana".


En cambio, sí puedo decir que algunos de mis amigos, después de años de locuras y "borracheras increíbles", ahora no son capaces de tomarse ni dos copas sin acabar con un resacón del quince al día siguiente, lo cual demuestra la huella que el alcohol les ha dejado por dentro, sin siquiera haber cruzado la línea de los 30 años.

Vaya artículo.

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13zagal 25/08/2012 | 12:37

No se si el irresponsable articulista que ha titulado esa barbaridad forma parte de la generación del botellón y sufre de inmadurez crónica.

Pues sí, serán muy felices mientras se emborrachan en los años de juventud, pero el alcoholismo les condenará a una vida trágica y de fracaso familiar y profesional durante su madurez.

No se puede contar la película solo a medias sin caer en una gran irresponsabilidad como la del articulista, olvidándose de que el alcoholismo tiene efectos a largo plazo y no solo los placenteros del momento durante la época de juventud.

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12Axtur 20/08/2012 | 16:21

#9 Creame que conozco bien el tema por referencias muy directas. El alcoholismo no viene por una depresión....se suele forjar de joven y va creciendo hasta convertirse en una terrible enfermedad en la que el enfermo está atrapado el resto de su vida. La depresión muchas veces viene como consecuencia del alcoholismo. Aunque cada caso es un mundo. Y cada persona reacciona a cada sustancia de una manera diferente. Hay gente que usa cocaina y es capaz de dejarlo sin problemas, otros no pueden, etc, etc. Muchos de esos alcoholicos no usarian otras sustancias.

En cualquier caso, el titular es absolutamente lamentable y desde los medios debería fomentar el consumo responsable y no estupideces como la que se dice aquí.

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11proserpina8 20/08/2012 | 15:41

Coincido con la mayoría de comentarios en la lamentable elección del titular. De paso comentar que el estudio se refiere a la sociedad estadounidense si he entendido bien, y no me parece adecuado generalizar de esa manera, ya que es un país muy diferente al nuestro.

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10el caballero de paris 20/08/2012 | 14:24

menuda imbecilidad de titular.
La deriva sensacionalista de algunos artículos del periodico es increíble

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9DSS 20/08/2012 | 13:22

supongo que el problema de los alcohólicos no es el alcohol propiamente dicho, sino la depresión o enfermedad en la que han caído. Si no existiera el alcohol optarían por otros medios para evadirse de la realidad. Creo que casi todos nos hemos emborrachado más de una vez y no por ello nos consideramos drogadictos. Últimamente se está demonizando todo lo que hacen los jóvenes, digo yo que también serán capaces de hacer cosas buenas y productivas y no vendría mal que los periódicos se hicieran eco de ellas porque leer la prensa se está convirtiendo en una auténtica novela de terror.

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8sefardita 20/08/2012 | 13:13

Estudié en una universidad muy fuerte y en un entorno muy competitivo. Tras los exámenes, era típico tomarse una par de fines de semana bebiendo por las noches con los amigos más cercanos, y el motivo principal, más que para socializar, era para resetear la cabeza y aliviar las tensiones. Eran borracheras mudas, de gente que está tocada tras un gran esfuerzo. En esas ocasiones, bebíamos prácticamente sin hablar.

Los tics nerviosos, los agobios pensando en los resultados, etc, se tapan debajo de una enorme resaca, como se podrían haber ocultado debajo de cuatro horas de natación de haberme gustado.

Sin embargo, todos éramos conscientes de que el uso del alcohol era por ese motivo, y no para "ascender en la escala social" ni otras memeces. La ascensión social en esos tiempos estaba más relacionada con la vida sexual, que era el bien escaso por excelencia en la manada.

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7monicaclasica 20/08/2012 | 12:42

#4 Estoy completamente de acuerdo con Usted. Si por lo menos hubieran puesto un titular diferente. Parece un estudio pagado por alguna fábrica productora de alcohol.
Mira que decir que los más sanos son los que más beben...
La gente joven bebe porque quiere pertenecer al grupo y allí, lamentablemente, no es líder el más inteligente. En el mismo artículo le dejan entrever, no es que quieran beber, es que si no beben no les aceptan.

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