20/08/2012
(06:00)
La obesidad tiene un fuerte componente de origen bacteriano. Así lo ha demostrado un grupo de investigadores de la facultad de medicina de Meryland al identificar una serie de bacterias intestinales relacionadas con la obesidad y las complicaciones metabólicas derivadas de esta enfermedad. Entre otros aspectos son las responsables de la resistencia a la insulina, los altos niveles de azúcar en sangre, el aumento de la presión arterial o el colesterol alto, por lo que aumentan significativamente el riesgo a padecer obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares.
En total se identificaron 26 especies de bacterias y, aunque los investigadores reconocen que todavía “no pueden inferir al 100% una causa efecto, nos acerca a un fármaco contra estas enfermedades o a dietas y estilos de vida más saludables” explica Claire Fraser, director del Institute for Genome Sciences e investigador principal del estudio publicado en la Public Library of Science. Un descubrimiento que pone en el blanco de todas las investigaciones sobre obesidad a la microbiotica intestinal.Se caracterizan por convertir con más o menos eficacia los sustratos de comida en energía
El estudio se llevó a cabo en un grupo de amish (comunidades étnicas cristianas de Norteamérica) debido a que genéticamente son bastante homogéneos, pues descienden de unas pocas familias fundadoras de las comunidades y mantienen un estilo de vida rural similar. Ahora se experimentará en estos individuos con diferentes dietas y medicamentos para comprobar si con el tiempo estas bacterias sufren algún tipo de mutación.
Modificando el metabolismo
La primera hipótesis confirmada por los investigadores fue que los participantes con inflamación tenían más bacterias responsables de este proceso que el resto de participantes sanos. Una vez comprobado este punto de partida, se compararon las diferencias bacteriológicas entre las personas obesas y delgadas, concluyendo que ambos grupos de participantes poseían tres tipologías diferentes, pero con la característica particular de que existía un género bacteriano dominante sobre los otros dos, según su índice de masa corporal.
Durante el estudio se descubrió también que la mayoría de participantes coincidían en poseer un tipo de bacteria propia del ganado. “Este hallazgo demuestran que los factores ambientales juegan un papel importante en la composición microbiótica de los humanos”, concluye Fraser. Para Albert Reece, decano de la facultad de Medicina de la Universidad de Meryland, “la obesidad y los problemas relacionados con esta enfermedad suponen una de las más grandes preocupaciones actuales del Sistema Nacional de Salud, pues el número de personas obesas o con sobrepeso se ha disparado en los últimos años. Por tanto, los datos aportados por la investigación desempeñan una función fundamental para la prevención o tratamiento de los factores de riesgo de diferentes enfermedades”.El tratamiento contra la obesidad consistiría en regular la función de estas bacterias
Estos resultados confirman un estudio anterior llevado a cabo por el Centro de Investigación en Cáncer Fred Hutchinson, en Seattle, en el que se encontró una relación positiva entre la bacteria 'bacteroidetes' y el porcentaje de grasa corporal.
Al analizar las diferencias bacterianas entre niños con unos valores de masa corporal medios y niños obesos, descubrieron que los microbios presentes en estos últimos convierten más eficientemente los sustratos de la comida en energía, según afirmó una de las investigadoras del equipo, Amanda Payne. A consecuencia de esto, se produce un aumento de la conversión de ácidos grasos en triglicéridos y glucosa en el hígado, un proceso que "puede aportar un 10% más de energía y por tanto, un incremento del peso", añade Payne. La investigadora ha explicado que gracias a estos resultados, "se podrán empezar a diseñar tratamientos específicos que reduzcan o modifiquen la actividad de estas bacterias de forma que se reduzca la absorción de energía de la comida".EL REDACTOR RECOMIENDA
LA OPINIÓN DE LOS LECTORES
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COMENTARIOS
8subvencionados 20/08/2012 | 15:46
#7 Gracias lo probaré
Ya comentaré como me ha ido
Saludos
7Blackwater 20/08/2012 | 13:32
#6 Pruebe usted la Sales de Epson, le dejará todo el tubo digestivo limpio. Me lo recomendó una doctora que dijo que como mínimo debía hacerse una vez cada 6 meses.
6subvencionados 20/08/2012 | 11:21
Yo sin ser científico, pero sí gordo de toda la vida ya lo sabía a través de mi propia experimentación.
Es más en esa flora intestinal está la clave de muchas otras enfermedades, ¿qué tal la depresión?. La mala absorción de los nutrientes es la fuente de muchísimas enfermedades, debido a la mala situación de la flora intestinal.
¿Porqué la flora intestinal está tan en malas condiciones?. Que tal si le preguntamos a los antibióticos, y al stress y a las emociones negativas que lleva aparejado nuestro ritmo de vida?. Además de una herencia genética que predispone a ello. Miremos a nuestros antepasados y sus muertes.
¿Qué hacer?. Bueno yo estoy probando en mi cuerpo distintas alternativas que van desde la ingesta de agua de mar hasta otraas más radicales y otras más cognitivas. Ya daré cuenta de como va todo. Por ahora el agua de mar va de lujo, impresionante. Lo difícil es dar con la dosis justa para cada uno, no hay medidas standar.
4style 20/08/2012 | 09:48
La obesidad es igual a mucha comida mal ingerida y a horas cada vez mas absurdas... Ex: la cena se sirve apartir de las 20h [en vez de entre las 18 hasta las 20 h]... y hasta los hay que cenan incluso mas tardes de las 23,00 horas [como mis vecinos que acaban, casi siempre, de cenar a las 00,30h].
1acero500 20/08/2012 | 06:17
Pero por Dios bendito.....qué clase de inútiles becarios tenéis escribiendo artículos??.....ABSORVEN ????......es que no les pagáis y por eso se vengan así ???.......qué tiempos aquellos en que una falta de ortografía te suponía suspender la selectividad....el pobre desgraciado que ha escrito esto no debe haber leido más de 3 ó 4 libros en su vida....y fotocopiados....
Bien Confi, bien.....