22/05/2012
(06:00h)
Las infecciones virales o bacterianas son la causa del 16% de los 12,7 millones de enfermedades cancerígenas diagnosticadas cada año en el mundo, por lo que un tratamiento preventivo podría evitar anualmente alrededor de dos millones de casos. Estómago, hígado y útero son los tipos de cáncer más comunes de origen infeccioso que podrían combatirse, por ejemplo, con una simple vacuna ya desarrollada.
Estas son las conclusiones de un estudio dirigido por la doctora Catherine de Martel, miembro de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), una institución perteneciente a la Organización Mundial de la Salud (OMS), que aboga por “la puesta en marcha de medidas de salud pública con las que prevenir las infecciones para reducir la expansión del cáncer en todo el planeta”.Más de la mitad de los cánceres de útero y el 80% de los de estómago o hígado son inducidos por agentes infecciosos
En el trabajo publicado en la revista The Lancet Oncology se analiza la incidencia, mortalidad y prevalencia de 27 tipos de cáncer dentro del proyecto GLOBOCAN que la OMS está llevando a cabo en 184 países. Entre los resultados se concluye que la proporción de los cánceres con origen infeccioso es mucho más elevada en los países en vías de desarrollo que en los desarrollados. Un 23% frente a un 7,4%, respectivamente. Además, en uno de cada tres casos los pacientes no habían alcanzado los 50 años.
Los países con la menor incidencia de cáncer causado por infección son Australia y Nueva Zelanda con 3,3%, frente al 32,7% en los países del África subsahariana. En América Latina el promedio de los casos de cáncer atribuibles a infecciones fue del 17%.
Prevención eficaz y a bajo coste
Más de la mitad de los cánceres del cuello uterino y el 80% de los de estómago o hígado son inducidos por agentes infecciosos. Los primeros están provocados por los virus del papiloma humano (VPH), mientras que los otros cánceres mencionados están asociados a la hepatitis B y C y a la bacteria 'Helicobacter pylori'. Esta última bacteria fue la responsable de más de 600.000 casos de cáncer de estómago diagnosticados en todo el mundo en 2008. Otros virus vinculados al cáncer son el de Epstein-Barr (EBV) –de la familia de los virus de herpes– causante de cáncer nasofaríngeo; el herpesvirus 8 (HHV-8) vinculado al sarcoma de Kaposi; y el Schistosoma haematobium, un parásito causante de la esquistosomiasis asociado al cáncer de vejiga.
“Existen vacunas específicas contra estos virus, por lo que la vacunación debería convertirse en una prioridad para los sistemas públicos de salud de los países en vías de desarrollo”, anima Martel, pues "se ha contrastado con creces su eficacia". Por otra parte, existen métodos de diagnóstico precoz, ya testados con éxito, para detectar lesiones precancerígenas en el cuello uterino.
El doctor Goodarz Danaei, de la Escuela de Medicina Pública de la Universidad de Harvard, afirma que los resultados del estudio “muestran el potencial de los programas preventivos y terapéuticos en los países menos desarrollados” y su “coste relativamente bajo”, por lo que la prevención tiene sentido, tanto a nivel económico como sanitario.
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