09/02/2012
(06:00h)
La publicación del nuevo libro del exorcista oficial del Vaticano, el padre Gabriel Amorth, ha reabierto el debate sobre las posesiones diabólicas. En su nuevo libro, El último exorcismo - Mi lucha contra Satán, el padre Amorth cuenta como el papa Benedicto XVI exorcizó a dos italianos poseídos en una de sus audiencias semanales, que tienen lugar todos los miércoles en la plaza de San Pedro del Vaticano.
El suceso tuvo lugar en mayo de 2009. Según el exorcista, tan pronto el Papa se bajó del ‘papamóvil’ los dos hombres cayeron al suelo y empezaron a darse cabezazos contra el pavimento. Entonces el sumo pontífice elevó sus brazos, les bendijo, y liberó al diablo de sus cuerpos. En el libro el padre Amorth explica que “no es ningún misterio que el papa pueda enfurecer a Satán […] su simple presencia puede calmar y ayudar a los poseídos en su lucha contra aquel que les posee”.
La doctrina oficial admite que el diablo puede poseer las almasAunque la Iglesia católica mantiene cierto secretismo sobre el tema, lo cierto es que la figura del exorcista, aunque de forma velada, sigue presente en el organigrama de la institución y la doctrina oficial admite que el diablo puede poseer las almas. Para mucha gente, incluidos numerosos católicos, el exorcismo es un ritual más propio de la Edad Media que del siglo XXI, pero la realidad es que sigue habiendo presuntos exorcistas, poseídos, y numerosa literatura al respecto.
Exorcistas en España
Tampoco hace falta viajar a Roma para librarse de presencias diabólicas, en nuestro país hay conocidos exorcistas católicos, que atienden sin problemas a todos aquellos que contacten con sus respectivas parroquias. El sacerdote José Luis Portela, párroco del santuario de San Campio (Pontevedra) de la Diócesis de Tui-Vigo, ha asegurado a El Confidencial que “en todas las diócesis hay un exorcista oficial, aunque la Iglesia mantiene cierto secreto sobre el tema”. El párroco se considera un experto en la materia y asegura haber realizado numerosos exorcismos, el último la semana pasada, sobre doce mujeres que habían sido poseídas por el demonio tras participar en un curso de Reiki. En su opinión, las posesiones diabólicas “son una realidad” y los exorcismos no son “cosa de magia”.
La Iglesia prohíbe que se divulguen estos temas¿Por qué la Iglesia no admite abiertamente que el exorcismo es una práctica reconocida en su seno? El padre Portela es muy claro al respecto: “La Iglesia prohíbe que se divulguen estos temas porque dan lugar a que personas que tienen desordenes psiquiátricos crean que están poseídas”. En cualquier caso el exorcista gallego cree que es muy sencillo identificar a un verdadero poseído, pues “el contacto del sacerdote le hace daño” y su sola presencia provoca reacciones agresivas. En su opinión, la Iglesia debería informar más sobre este tema “para que la gente sea prudente”.
Un ritual antiguo que perdura en el tiempo
Aunque la doctrina católica sigue reconociendo la existencia de las posesiones demoníacas, su mismo sentido es algo que ha ido cambiando con el paso del tiempo. Los exorcismos casi habían desaparecido porque el Concilio Vaticano II y los teólogos progresistas impusieron una política de modernización que, entre otras cosas, incluía el abandonar, e incluso perseguir, este tipo de prácticas porque se consideraban supersticiosas. No obstante la práctica del exorcismo no ha desaparecido por varias razones. En primer lugar porque muchos fieles seguían reclamando su práctica. En segundo, porque muchos grupos protestantes realizan exorcismos y cuando comenzaron a tener éxito en territorios tradicionalmente católicos -en especial en América Latina-, restaron fieles a las parroquias católicas. Como reacción a esto, los pocos exorcistas que aún quedaban se movilizaron para convencer a las jerarquías de que era necesario volver a retomar los temas del demonio, el infierno y los ritos de exorcismo.
En la práctica la lucha contra el mal se hace de otras formasJosé Luis del Castillo, teólogo y párroco en San Sebastián de los Reyes (Madrid), cree que el exorcismo “se sigue manteniendo porque se quiere preservar la entidad del mal” y la Iglesia no ha dado el paso para librarse de esta concepción. “El mal no es un ser malo”, explica el teólogo, “es algo que pertenece a la estructura social del hombre, lo que podríamos llamar pecado”. Aunque Del Castillo admite que se siguen haciendo exorcismos, explica que su autorización, que debe otorgar el obispo, se da sólo “en casos límite”. En cualquier caso, resta importancia al debate sobre el exorcismo, pues cree que es algo realmente superado por la Iglesia, “pues en la práctica la lucha contra el mal se hace de otras formas”.
Carolina Jiménez, miembro del Círculo Escéptico y coordinadora de la Asociación Española de Ateos, defiende que el exorcismo sí es un tema que preocupa a la Iglesia, pues “una parte fundamental del dogma y la doctrina católica, y cristiana en general, son la creencia en el maligno y los milagros”. “A pesar de que la iglesia católica se muestra muy cauta con eso de los exorcistas y las posesiones demoníacas en estos tiempos modernos, por aquello de la imagen que dan”, explica Jiménez, “no puede deshacerse del todo de ellos, pues prescindir de exorcistas oficiales es admitir que las posesiones demoníacas no existen, lo cual haría tambalearse la figura del maligno y la creencia de que puede influir e intervenir en el mundo humano”.
Aunque el exorcismo se sigue practicando en Europa, no es ni de lejos tan común como en países de América Latina, donde la liturgia católica se fusiona con ritos ancestrales propios de chamanismo o el vudú. Jimenez cree que “el hecho de que el Vaticano no renueve su sistema de fe contribuye a que esas creencias perduren, en mayor o menor medida, en las comunidades creyentes”.
La pervivencia del mundo mítico
Cualquier científico identificaría las posesiones como una expresión normal de una crisis nerviosa
Dejando a un lado la propia existencia, o inexistencia, del demonio, ¿por qué la gente sigue cayendo un día de rodillas en la cocina, agitándose en trance, hasta enfermar? Mónica Cornejo Valle, doctora en Antropología en la Universidad Complutense de Madrid, cree que "los trances de tipo 'posesión' están relacionados con situaciones en las que las personas realmente no pueden más", y cualquier psicólogo los identificaría como una expresión normal de una crisis nerviosa. La antropóloga cree que este tipo de manifestaciones suelen darse en situaciones específicas de ciertos grupos sociales que tienen en común su situación marginal. "Por sorprendente que parezca", explica Cornejo, "a mucha gente el lenguaje y los ritos de los exorcismos les resultan más útiles que una psicoterapia, con su lenguaje técnico y sus pautas".
Más allá del debate sobre el exorcismo, cabe preguntarse por qué persisten estas creencias que parecen más propias de otras épocas. Josetxo Beriain, catedrático de sociología de la Universidad Pública de Navarra, cree que, pese a que la humanidad ha alcanzado un estado de modernidad "ultra avanzada", no hemos renunciado al mundo místico. "Siempre hemos pensado", explica Beriain, "que cuanto más moderna es una sociedad, es más secular y menos religiosa". "Esto no se ha cumplido", sentencia el sociólogo. ¿Es esto algo negativo para nuestra sociedad? "No es una cosa positiva o negativa, la ciencia y la religión son dos dispositivos evolutivos distintos que el ser humano tiene a su alcance", explica Beriain. ¿Y los exorcismos? Según el catedrático, "sólo un dispositivo más para hacer frente a la contingencia".LA OPINIÓN DE LOS LECTORES
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COMENTARIOS
10Turismundo 09/02/2012 | 17:27
#7 Ni moderno, ni autosuficiente me creo. Tampoco pienso que Ud., por las diatribas que lanza en su siguiente comentario, sea un "antiguo" o un retrógrado. Yo respeto sus opiniones y le pido que respete las mías.
Y que desprecie cualquier existencia divina y considere que los curas y los gregarios de otras religiones se aprovechas del miedo humano a la muerte y a lo que no controlan directamente, en nada me hace autosuficiente. Pero yo prefiero buscar la ayuda en mis iguales, en algo más material.
9Selectvs 09/02/2012 | 14:13
#8 Su propio comentario merece re-precisiones:
"la parte fundamental del cristianismo es la existencia de un Dios Padre que nos entregó a Su propio Hijo para expiar nuestros pecados, nuestro mal, y mostrarnos el camino a seguir". Pero usted critica a la escéptica que el dogma se base en la creencia del maligno y los milagros. "Nuestros pecados, nuestro mal" suena bastante a eso mismo.
No es desconocido que el mismo cristianismo es un sincretismo de creencias más antiguas, darles el sesgo de autenticidad es lo que llamamos fe, pero aunque mueva montañas no transforma realidades. No se puede renovar un sistema de fe, usted es la mayor prueba palpable al respecto, pero sí se pueden hacer precisiones o, al menos, ofrecer puntos de vista alternativos. Un dogma es esencialmente incomprensible, de ahí la gracia de tener que usar la fe para creer, pero eso es algo muy personal y nadie puede obligar a nadie a tener fe, pensar otra cosa o decirla. Que muchos están con las orejas tiesas esperando ver ataques donde no los hay.
8Elcomensal 09/02/2012 | 12:55
Al comentario de Doña Carolina habría que hacerle dos precisiones:
"una parte fundamental del dogma y la doctrina católica, y cristiana en general, son la creencia en el maligno y los milagros", la parte fundamental del cristianismo es la existencia de un Dios Padre que nos entregó a Su propio Hijo para expiar nuestros pecados, nuestro mal, y mostrarnos el camino a seguir. Respecto de “el hecho de que el Vaticano no renueve su sistema de fe contribuye a que esas creencias perduren". ¿Qué es renovar un sistema de fe? ¿Qué es un sistema de fe? ¿se refiere a cambiar el Credo de la Iglesia?, ¿cambiar la Liturgia?, ¿cambiar el Espíritu Santo por wassapp? Que alguien se ponga en contacto con la parareligión escéptica y nos envíe sus dogmas, please.
5gaucho 09/02/2012 | 11:32
El demonio es un dogma de fé en todas las religiones tanto del oeste abrahamicas como del este hinduismo y sus derivados budistas.
El espíritu del mal solo se puede manifestar en lo material pero el alma al tener varios niveles y algunos imolicado en lo material puede estar afectada en parte. Tendríamos que llegar a neshama para ver la luz. La entidades a las que tendriamos acceso a traves de la ouija serían de bajo nivel que serian las tratadas por el rito romano del exorcismo.
4alph182 09/02/2012 | 11:22
Es un tema bastante enigmático este.
Por los indicios que yo he visto, si parece que pueda haber algún tipo de "energías" negativas que se te enganchan y perjudican. Curioso lo que cuenta de que la posesión se produjo después de un curso de Reiki... da que pensar.
3bertomeu 09/02/2012 | 11:02
Una precisión y un comentario:
- Lo que puede poseer el demonio es el cuerpo de una persona, no su alma. La persona sigue siendo libre y puede incluso estar en gracia de Dios aunque su cuerpo se vea obligado a hacer cosas en contra de su voluntad.
- En cuanto al cura que sostiene que no hay un ser malo, sino que la maldad es una estructura social, pienso que tiene derecho a creer lo que quiera. Ahora bien, como el demonio como espíritu maligno aparece numerosas veces en la Biblia y su existencia es dogma de fe para los católicos, quizás debería de creerlo fuera de la Iglesia. Por ejemplo, en el Círculo Escéptico de la Sra. Jiménez.
2gaucho 09/02/2012 | 09:56
Los exorcistas pueden invocar y evocar fuerzas que poseen el espíritu de los afectados e invitarlas a que desalojen el cuerpo haciendolas la vida imposible pero su efectividad depende de la profundidad de conocimiento y experiencia que tenga el exorcista sobre estos asuntos. En estos momentos me preocuparía mas del satanismo que ha infiltrado todas las instituciones y es la causa de la situación actual. El tarot es una ayuda importante y hay una nueva traducción de Abramelin mas fiel y con un capítulo añadido. El aceite de Abramelin es importante así como la calidad del agua bendecida.