12/12/2011
(06:00h)
Un libro siempre es un buen regalo, sobre todo cuando nos enseña valores y nos sirve para contribuir a una buena causa. Es el caso de El violín de Pazlús, una obra del escritor Jacobo Muñiz dirigida a los más pequeños de la casa y que es la estrella del #ProyectoCongo que está realizando en el país la Fundación Orbayu para construir una casa de acogida para menores de 3 años y una cooperativa-taller de oficios.
El libro cuenta la historia de Pazlús, un niño que de la noche a la mañana se ve inmerso en la guerra que asola su país. El crío se prepara para lo que está por venir, pero su mayor reto es ayudar a superar la situación haciendo lo que mejor sabe hacer: tocar el violín.
La narración podría adecuarse a cualquier país en conflicto bélico y tener como protagonista a cualquiera de los miles de niños que son víctimas de la guerra, como por ejemplo los congoleños. Como explican desde la Fundación Cuenta Sueños –que se encarga de la campaña de la iniciativa- a este diario, “el libro explica muy bien la situación a la que se enfrentan los niños congoleños, ya que el país sufrió una guerra de 1996 al 2003 en la que murieron más de cuatro millones de personas, el peor conflicto desde la II Guerra Mundial”.
De las consecuencias de la posguerra y de la situación en la que se encuentran miles de huérfanos en el país fue de lo que se dieron cuenta Andoni y Kike, voluntarios y alumnos del ESIC –a donde pertenece la Fundación Orbayu-, cuando viajaron al país el verano pasado.
“Era la primera vez que viajaba al tercer mundo y no me esperaba encontrar algo así”, explica Andoni Valdivieso a El Confidencial. “Me cambió la vida porque hasta que no lo ves no eres consciente de lo que está pasando”. Fue entonces cuando Andoni y su compañero Kike tuvieron la idea de crear un proyecto que ayudase a los niños y adolescentes a salir adelante.
Los voluntarios del ESIC grabaron lo que estaban viendo y decidieron conseguir dinero para construir en Kisangani una casa de acogida para menores de tres años, que estará gestionada por una congregación de monjas, y una cooperativa-taller de oficios. El problema es que entre las creencias populares del Congo se piensa que “si nace un niño tras una desgracia, como la muerte de un familiar, se dice que el bebé está hechizado, con lo que los dejan en la calle”. Por eso es necesario un centro que se haga cargo de estos pequeños, que se acumulan en las calles de las ciudades.
El caso de la cooperativa-taller de oficios es para que los jóvenes “puedan tener un trabajo digno” tras haberse formado en algún oficio. En el país predomina el trabajo como conductor de moto-taxi, por lo que se centrarán en impartir esa formación. La cooperativa les dará la oportunidad de aprender y ejercer un oficio que les suponga una fuente constante de ingresos con la que mantener su independencia. Los jóvenes también podrán recibir clases de albañilería, carpintería, reparación mecánica o electricidad.
Como explican desde Cuenta Sueños a este diario, el proyecto quiere respaldar a “la nueva sociedad que se está creando tras el conflicto y hacer algo para dar la vuelta a la situación”.
Cuando llegaron a Madrid, el resto de voluntarios de la Fundación Orbayu se adhirieron a la iniciativa y decidieron trabajar aplicando los conocimientos que habían aprendido en la universidad, enfocándolos al marketing y promoción de El violín de Pazlús.
Un libro con el que los niños de la guerra se identifican
Andoni destaca en su experiencia “el trato con los niños y su capacidad para dar cariño”, lo que les da más fuerzas para seguir adelante. El objetivo es vender 10.000 libros a 15 euros por ejemplar y conseguir que a ello contribuya la campaña navideña. Con ellos, conseguirían los 100.000 euros necesarios para sufragar la construcción de los centros.
De momento, ya han vendido 3.500 libros y se muestran confiados en que salga adelante “porque es el sueño que tienen en la actualidad”. De todas formas, si no se consigue financiar la campaña antes de que concluya la Navidad el proyecto seguirá adelante hasta que consigan fondos suficientes.
Al igual que ocurre en la obra, los jóvenes congoleños luchan para salir de su situación y quieren trabajar aportando lo que saben y adquiriendo conocimientos para superar la posguerra. Se escogió este libro porque “los chicos se habían identificado con el protagonista, ya que ellos también ayudan con lo que saben hacer”.
Valdivieso comenta que, además, El violín de Pazlús “tiene un valor añadido porque se complementó con ilustraciones del autor procedentes del análisis realizado a dibujos de niños españoles durante la Guerra Civil, lo que simboliza de forma más fácil lo que está ocurriendo”.
Es, por tanto, un regalo inmejorable para estas navidades y una buena forma de enseñar valores a los pequeños. “Es un cuento bonito para que los padres ayuden a concienciar a sus hijos”, concluye Andoni Valdivieso.